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lunes, 1 de abril de 2013

El agua y los cambios climáticos

El departamento de Oruro tiene recursos naturales en inmensas cantidades, tanto mineralógicos y metálicos como no metálicos; también agropecuarios: camélidos, quinua y ganado vacuno, ubicados particularmente en la Cordillera Oriental. Además existen serias posibilidades de existencia de recursos hidrocarburíferos. Todo eso nos convierte en una región potencialmente rica.

Para la explotación e industrialización de estos recursos naturales mediante diferentes procesos, se necesita un elemento clave que es el agua. Lo tenemos, pero lamentablemente este recurso no está siendo utilizado de manera eficiente ni responsable. Sumado a ello, por los cambios climáticos que se están produciendo, el problema es mayor. A modo de ejemplo, analizaremos los problemas ambientales que se están dando por el inadecuado uso del agua en la actividad minera y los impactos que se han estado generando por los cambios climáticos en el sector de Sora Sora (municipio de Machacamarca).

La comunidad de Sora Sora está dentro de la subcuenca San Juan de Sora Sora, donde desde varias serranías se alimenta el río Huanuni, que además tiene como tributario el río Payrumani. El agua de estos ríos desemboca en el lago Poopó. El caudal de agua es permanente durante todo el año, aunque en época de sequía con menor cantidad de agua y en la época lluviosa con mayor volumen de agua. Sobre estos ríos están asentadas varias operaciones mineras. Entre las más importantes están las minas de Japo, Santa Fé, Morcocala y Huanuni.

Asimismo se puede encontrar en esa región vertientes de agua, que en algunos casos están cerca a los ríos y en otros algo alejados. Estas aguas de las vertientes sirven básicamente para el consumo humano, animal y en algunos casos para el riego de cultivos. De esta manera se ha creado una zona agropecuaria, con pastos forrajeros que sirven de alimento para los vacunos y ovinos y con cultivo de algunas hortalizas e inclusive quinua.

De acuerdo al testimonio de personas del lugar, antes de las actividades mineras en la zona, la región era eminentemente agropecuaria, puesto que el agua de los ríos era abundante y de buena calidad. De la misma manera gracias a las vertientes, en muchos lugares la producción era grande; prácticamente eran semejante a la de los valles altos.

Con el mal manejo de agua que hizo y hace la actividad extractiva, los ríos se han convertido en aguas de pésima calidad. Son abundantes, pero no se las puede consumir, ni siquiera utilizar en el riego de cultivos (a pesar de eso, algunos lo hacen). Lamentablemente este problema se está extendiendo a las vertientes de agua, que son una especie de reservorios. Se advierte claramente en el sector de Kimsa Jalsuri, en el que existen tres ojos de agua. El de mayor caudal se ha contaminado completamente y lo mismo está sucediendo con los otros dos y con otros ojos de agua que existen en esta zona.

Si bien es cierto que la actividad extractiva está contaminando las aguas, además el impacto de los cambios climáticos es intenso, lo que se constata por la intensidad de las sequías, los vientos atormentadores, la reducción del volumen de agua, la presencia de plantas no deseadas, la erosión de suelos, la erosión genética, el incremento de la intensidad solar, etc. La radiación solar se ha incrementado, haciendo que la humedad de los suelos se reduzca por la evaporación, lo que a su vez afecta el crecimiento de las plantas. De esta manera se disminuye la superficie cultivada, reduciendo la alimentación para los ganados. Además las fuertes temporadas de calor hacen que los reservorios de aguas  de las vigiñas, pozos y vertientes queden con poca o ninguna cantidad de agua, afectando drásticamente la seguridad alimentaria de las comunidades que viven en la zona.

Evaluando la contaminación del agua y el efecto de los cambios climáticos, los impactos observados son:
  • Reducción drástica de agua dulce por la actividad minera y el cambio climático. En los ríos de Huanuni y Payrumani no se tiene agua que pueda ser aprovechada. Los pozos de agua, vigiñas y vertientes han comenzado a contaminarse y se pierde el volumen de agua con que se contaba.
  • La superficie cultivada de pastos forrajeros, cultivos andinos y hortalizas han disminuido, afectando la población ganadera y la población en general.
  • Si bien es cierto que la actividad extractiva se ha intensificado por la elevación de precios de los minerales, tal como se está realizando esta actividad no es sostenible. Cuando se termine el yacimiento quedan minas abandonadas, fuentes de agua contaminadas, pasivos ambientales esparcidos en la región y recursos naturales contaminados.  
  • Se provoca una migración masiva de los trabajadores. Una vez que ya no cuentan con empleo, tendrán que abandonar la región. De la misma manera la población citadina no tendrá incentivos para permanecer en el lugar.
  • Lo más grave es que los comunarios que se dedicaban a la actividad agropecuaria, en estos momentos habrán abandonado esta actividad, dedicándose a la minería. Luego seguramente tratarán de retomar su actividad  permanente, pero ya no podrán dedicarse a la actividad agropecuaria, puesto que los recursos naturales, como el agua, suelos, vegetación y otros no darán el rendimiento necesario para sostener a su familia, por lo tanto tendrán que migrar hacia otros lugares. Entonces veremos la comunidad desolada, contaminada y despoblada.
Estas situaciones se están advirtiendo permanentemente a las autoridades competentes, gerentes de las operaciones mineras, dirigentes y la población en general. Pero no cambia nada: las aguas de los ríos, los pozos y vertientes siguen contaminándose. ¿Qué pasará cuando aparezcan enfermedades incurables, no tengamos agua y los suelos no servirán para cultivar? ¡Pensemos que los cambios climáticos son una realidad y hagamos estrategias para enfrentar aquello! Consciente de que estamos conviviendo con los cambios climáticos, alguien comentaba  al respecto: “Aunque si en este momento pararían todas las fábricas, las minas y la explotación petrolera y no habría automóviles, ni electricidad, ni en un siglo la tierra podría recuperarse”.

Norma Mollo Mollo
Coordinadora Programa Cambio Climático
LIDEMA - CEPA

jueves, 8 de noviembre de 2012

Sobre la auditoria ambiental a Kori Kollo: el silencio también es complicidad



El pasado 7 de septiembre del año en curso, la Empresa Auditora PCA INGENIEROS AUDITORES presentó el “informe” de la tercera fase de la AUDITORIA AMBIENTAL realizada a la operación minera Kori Kollo de la empresa minera Inti Raymi perteneciente entonces a la transnacional NEWMONT.

Es sin duda, la primera experiencia de AUDITORIA AMBIENTAL a un proyecto minero cuya operación minera se realizó a cielo abierto durante aproximadamente 25 años, explotando principalmente oro y otros minerales que son inherentes en un yacimiento minero de oro.  La tecnología utilizada en esta operación minera era la de la LIXIVIACIÓN  BASE DE CIANURO, componente químico altamente tóxico (venenoso). Estamos hablando de uno de las operaciones mineras más grandes que ha tenido Oruro en los últimos 50 años y cuya “inversión” si es que se puede considerar “inversión”, hubiera llegado a aproximadamente 350 millones de $us.

Sin embargo, las comunidades afectadas por la minería aglutinadas en la CORIDUP dicen que quisieran dejar de lado, por el momento, los supuestos “beneficios” que hubo con la dotación de fuentes de trabajo a un determinado contingente que no fueron precisamente para orureños. Quisiéramos dejar de lado también el tema de las regalías para Oruro. No sabemos cuánto fue el beneficio de esta operación minera para Oruro y el país. (¿Alguien sabe cuánto oro se llevaron de Oruro?). No existe en nuestro entender, una institución y/o organización campesina que sepa con certeza cuánto benefició el referido proyecto minero a Oruro. Lo cierto es que cuando llegó la compañía minera, nuestras comunidades estaban ahí POBRES; ahora que se fueron, siguen ahí, pero igual de pobres. Vivimos en un determinado Estado, que tiene instancias y autoridades responsables que debieran haber explicado y esclarecido a Oruro estos temas de esa y otras operaciones mineras.

No obstante, lo que si nos interesa es que desde hace 20 o 25 años, nuestras tierras ya no producen como antes (la salinidad nos consume) y nuestras aguas han dejado de ser dulces o aptos para el consumo animal y peor humano. Entonces, la lucha que emprendimos desde hace 10 años atrás para lograr una AUDITORIA AMBIENTAL está dirigida a esclarecer y conocer qué ha pasado con la naturaleza que nos rodea, que ha pasado con nuestras tierras o el hábitat que implica la vida integral de toda la cuenca endorreica de los lagos Uru - Uru y Poopó.

Aquí cabe definir entonces, si el tema tiene o no tiene importancia para el departamento de Oruro. Un hecho que no está en discusión, es que para las comunidades afectadas, es cuestión de vida o muerte (de vida o migración).

Como dijimos al inicio, el “informe” fue entregado el 7 de SEPTIEMBRE del año en curso, es decir suficiente tiempo para que nuestros parlamentarios digan “ESTA BOCA ES MIA”. Esto es, encarar la problemática de la AUDITORIA AMBIENTAL con total responsabilidad o sea haciendo que técnicamente se comprenda y se haga comprender a las comunidades afectadas y a Oruro en su conjunto, que si lo realizado por la empresa auditora fue o no fue una AUDITORIA AMBIENTAL. Queda claramente establecido que, la principal función de un parlamentario es FISCALIZAR.

Desde la fecha del informe, la CORIDUP ha ido sosteniendo que la AUDITORIA AMBIENTAL no era la AUDITORIA que esperábamos. NO SE NOS DICE QUE HA PASADO CON LA UTILIZACIÓN DE MILES Y MILES DE TONELADAS DE CIANURO en la operación minera de Kori Kollo en tantos años de explotación minera. Excepto algunos, los municipios involucrados están callados a pesar de que la Ley 2028 establece sus responsabilidades y a pesar de que el referido informe lo han tenido en su poder al día siguiente de la presentación del informe.

Por su lado, sólo la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea Legislativa Departamental de Oruro ha demostrado al menos alguna voluntad por esclarecer el tema. Aunque no se hace lo suficiente, pero al menos entienden que el problema debiera ser debatido por todos los sectores de la orureñidad.  ¿A dónde nos conducirá el silencio?

Ciertamente que el tema es eminentemente técnico. Entonces, se recurrió a la Universidad (UTO) a quienes también se les hizo llegar el referido “informe” con la esperanza de que se orientara a la institucionalidad de Oruro sobre estos temas tan lacerantes y tan urgentes.

Nuestra Brigada Parlamentaria tiene en su poder el “Informe de la Auditoría Ambiental” desde hace mucho tiempo y sólo se guardan silencio. La Universidad, una entidad dedicada a la ciencia, teniendo la mejor oportunidad para demostrar científicamente si hubo o no contaminación, también guarda silencio. Muchos “ambientalistas” de Oruro, que saben que el 7 de septiembre se ha emitido un “informe”, también guardan silencio. Y así, en Oruro se mantiene un silencio parecido a la complicidad.

Clemente Paco Huanca
COORD. DEPTAL LIDEMA - CEPA

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Desilusión y decepción de las comunidades después de conocer los resultados de la Auditoría Ambiental al proyecto “Kori Kollo”



El proyecto “Kori Kollo” de la empresa minera Inti Raymi realiza operaciones mineras a cielo abierto extrayendo oro y plata desde el año 1982 en el sector de Chuquiña (provincia Saucarí). Las comunidades aledañas, de manera continua, realizaron denuncias de muerte de sus ganaderos, desaparición de sus cultivos, salinización de aguas y suelos. Estos hechos fueron corroborados en varias oportunidades en seminarios y publicaciones por distintos profesionales después de varias investigaciones.

Precisamente ante estas denuncias la autoridad competente encargó una Auditoria Ambiental al proyecto “Kori Kollo”, la empresa PCA Consultora,  que se inició el 30 de diciembre de 2009. Este trabajo fue fiscalizada por el empresa CONAM, a través del Ing. Iver Rodriguez. La Auditoría Ambiental debía culminar en un año y medio aproximadamente, lamentablemente tuvo un retraso y recién se entregaron los resultados finales.

La mencionada Auditoría Ambiental generó bastante expectativa por conocer los resultados entre las comunidades aledañas a las operaciones, las autoridades ambientales, profesionales, y la ciudadanía orureña, por las siguientes razones:
  1. Es por primera vez que se realiza una auditoría ambiental a una operación minera, en este caso de cielo abierto en que se utiliza reactivos como el cianuro; que tiene una operación continua de 30 años; en el que desaparece un cerro y se excava más de 250 metros de profundidad.
  2. El costo de la auditoría ambiental es de más de 1,25 millones de dólares.
  3. El tiempo de ejecución de la auditoria fue de dos años y ocho meses
  4. Los procedimientos metodológicos han evolucionado desde 2000, cuando hubo, también en el departamento de Oruro, la auditoría ambiental al derrame de petróleo en el río Desaguadero, ocasionado por la empresa Transredes.
Después de conocer los resultados el pasado 7 de septiembre, hubo una decepción generalizada por los pobres resultados que mostraron los consultores. Después de la exposición y una lectura rápida se puede resumir de la siguiente manera:
  • El primer informe que debería haberse brindado después de este proceso, es del Fiscal Ambiental de la Auditoría para informar sobre el cumplimiento o incumplimiento administrativo técnico de la empresa que realizó la auditoria.
  • Posteriormente debería prestar su informe la autoridad ambiental competente, que debe  verificar  y confrontar los resultados de la auditoría ambiental con los términos de referencia.
  • La auditoría ambiental a Transredes constaba de tres partes: una relacionada al impacto ambiental, la otra a la línea base y la tercera al aspecto socioeconómico. Constaba de 16 tomos solamente el estudio socioeconómico. Se introdujeron temas de valoración de bienes no mercadeables. La auditoría ambiental al proyecto “Kori Kollo”, tiene varios capítulos pobres de contenido.  Pasaron 10 años desde la auditoria de Transredes. En vista de los avances metodológicos debería ser más clara y específica.
  • La primera impresión es que fue una improvisación de profesionales (desconocidos) que no tienen el conocimiento cabal de una operación minera a cielo abierto y su posible impacto en el medio ambiente. Peor aún no conocen el ecosistema de la región investigada. Todo lo que encontraban era algo novedoso porque nunca antes lo vieron ni conocen.        
  • En referencia a los aspectos técnicos de la auditoría ambiental, las observaciones son estructurales y muy profundas. Especialistas ambientales -de entrada- ya cuestionan lo siguiente:
o   El documento prácticamente se puede considerar como una tesis de grado mal hecho, que no tiene estructura ni forma de investigación. Los resultados son totalmente descriptivos, no tienen análisis, peor discusión.
o   Es parecido más a un diagnóstico que una auditoría ambiental, no se conocen los protocolos de estudio de cada tema.
o   El estudio, -o lo que se quiere llamar-, es puntual, es decir: es como si hubiesen sacado una fotografía y solamente se habrían dedicado a describir la foto y no la causa ni el efecto.
o   Es totalmente ambiguo. Se intenta describir una lagartija y llegar a explicar su estructura anatómica y fisiológico, sin llegar al punto del impacto ambiental; a averiguar la presencia de metales pesados en su organismo por causa y efecto de la operación minera.
o   Lo que se advierte, es que la operación minera ha sido efectuada en un sistema cerrado, en el cual los factores ambientales tuvieron impacto solamente en el área de concesión del proyecto “Kori Kollo”. Consideran que no atravesaron ni un milímetro aguas abajo, que hasta el viento se detuvo en la zona. Por ello indican que fuera de la concesión no existe ningún impacto.
o   Los desvíos del brazo derecho del río Desaguadero fue detectada, pero no indican quién lo causó, ni por qué se crearon lagunas como Choro Choro (en el sector Toma Toma).
o   Se hace casi ninguna  mención a la laguna de “Kori Kollo”,  sobre cómo está funcionando esta laguna estratificada, por qué se tienen que recargar aguas en la laguna periódicamente. Por poco más nos dicen que existe un criadero de peces y que la región se beneficiará.
o   La valoración económica se reduce a un simple cálculo de compra de tierras y un lucro cesante de esas tierras que podrían haber sido utilizadas en otras actividades (que ni siquiera tiene un análisis medianamente completo; ingresos – costos)
o   Peor todavía es el dictamen. Se resume en decir que la operación minera fue una bendición de Dios: las equivocadas fueron las comunidades.
 
Si seguimos enumerando las observaciones, tal vez pasaríamos las 650 páginas que cuenta el informe técnico Fase III. No queremos seguir abusando de la paciencia de los lectores. Simplemente indicar que al documento presentado no se le puede llamar auditoría ambiental; debería llamarse “estudio de línea base”, “diagnóstico” o cualquier otra cosa.          

Norma Mollo Mollo
Unidad de Formación y Comunicación - CEPA

lunes, 3 de septiembre de 2012

A dos años y ocho meses la auditoría ambiental al proyecto "Kori Kollo" de Inti Raymi aún no concluye


Desde hace varios años las comunidades aledañas a las operaciones mineras plantearon la necesidad de una auditoría, toda vez que se venía presentando un conjunto de problemas ambientales en la zona. Los comunarios denunciaron sistemáticamente que las aguas se volvieron picantes y saladas, los suelos se salinizaron, las plantas se “enanizaron” hasta desaparecer y los animales nacieron con deformaciones. Todo esto lo atribuyeron a las  actividades mineras de Inti Raymi. En este marco, la auditoría tendría como objetivo determinar el grado de contaminación ocasionado.

Así, el pasado 30 de diciembre de 2009, la autoridad ambiental nacional competente firmó la orden de proceder con la Auditoría Ambiental a las operaciones mineras de Kori Kollo de la Empresa Minera Inti Raymi. A partir de esa fecha se inició la Auditoría Ambiental para conocer el grado de contaminación en los distintos factores ambientales: agua, suelo, vegetación,  animales, personas humanas. Esta auditoría ambiental es la primera vez que se hace en Bolivia con relación a una actividad minera.

A la fecha, han pasado dos años y ocho meses desde su inicio, pero lamentablemente aún no se ha culminado, sólo se tienen resultados de la primera y  segunda fase. El dictamen de la Auditoría Ambiental debería haber concluido con una tercera fase, que estaba prevista finalizar para un año y medio aproximadamente, con un costo de más de 7.65 millones de bolivianos, equivalente a más de 1.25 millones de dólares. Este monto serviría tanto para pagar a la empresa PCA Ingenieros Consultores S.A., encargada de la Auditoría Ambiental, como a la empresa consultora CONAM S.R.L., que está a cargo de fiscalizar la auditoría.

Con estos antecedentes, las incertidumbres aún son más grandes de parte de las comunidades aledañas así como de la sociedad civil. Cada día que pasa crecen las dudas acerca de temas como el valor, transparencia y confiabilidad de la ejecución de la auditoría.

El proyecto “Kori Kollo” de la Empresa Minera Inti Raymi está ubicado en la localidad de Chuquiña (provincia Saucarí), a 50 Km. al oeste de la ciudad de Oruro. Inició sus actividades mineras en 1982. Actualmente continúa con sus labores de extracción de minerales. Es una minería a cielo abierto que, en su proceso metalúrgico, utiliza cianuro de sodio para extraer oro y plata.

Norma Mollo Mollo
Unidad de Formación y Comunicación - CEPA

miércoles, 30 de mayo de 2012

Auditoria abmiental al proyecto "Kori Kollo"


Derecho a la verdad, derecho a la información:

El proyecto “Kori Kollo” de la Empresa Minera Inti Raymi está ubicado en la localidad de Chuquiña (provincia Saucarí) a 50 Km al oeste de la ciudad de Oruro. Inició sus actividades mineras en 1982; actualmente aún continúa con sus labores de extracción de minerales. Es una minería a cielo abierto; en su proceso metalúrgico utiliza cianuro de sodio para extraer oro y plata.

Desde el inicio de sus operaciones, las poblaciones aledañas denunciaron la contaminación de sus suelos, de sus aguas, muerte de sus animales y la pérdida de sus pastos, denuncias que no tuvieron eco de parte de la empresa tampoco de las autoridades. Recién el pasado 30 de diciembre de 2009, la Autoridad Ambiental Nacional Competente firma la orden de proceder de la Auditoría Ambiental a las operaciones mineras de Kori Kollo de la Empresa Minera Inti Raymi. A partir de esa fecha se inicia la Auditoría Ambiental al proyecto minero, para conocer el grado de contaminación en los distintos factores ambientales (agua, suelo, vegetación,  animales, personas humanas).

Han pasado más de dos años y cuatro meses desde su inicio;  lamentablemente hasta ahora no se ha culminado la auditoría ambiental, solamente se han obtenido algunos resultados de la primera y  segunda fase. Mientras tanto de parte de las comunidades aledañas y de la sociedad civil, crecen las dudas sobre el valor y la confiabilidad de la ejecución de la auditoria.

En ese sentido, es necesario conocer información sobre el avance, la culminación y los resultados de la auditoria. Surgen preguntas como estas:

·      ¿En qué situación se encuentra la auditoría ambiental al proyecto Kori Kollo de la Empresa Minera Inti Raymi?
·      ¿En qué ha consistido la primera fase y la segunda fase de la auditoria?
·      ¿Se han hecho análisis en animales, en personas, de sangre, de orín u otro tipo de investigación?. En personas, ¿cuantas se han tomado en cuenta?
·      ¿El auditor entrega al fiscal los informes de las diferentes fases para su revisión y aprobación?
·      ¿En qué consiste la tercera fase?
·      ¿Para cuándo están previstos, la conclusión y el dictamen de la auditoria? El auditor manifestó en una oportunidad que en el mes de octubre o noviembre terminaría la auditoria. ¿Se ha modificado el cronograma de la auditoria? ¿Cómo se explica el atraso?
·      ¿Cuánto será el costo total de esta auditoría ambiental?
·      ¿Quién paga el sueldo del auditor y del fiscal ambiental?
·      ¿Cuál es el porcentaje de avance en términos técnicos y presupuestarios?
·       ¿Cómo podemos acceder a los avances de la auditoria?
·       ¿Se puede garantizar que no existe interferencia de la empresa Inti Raymi en la implementación de la auditoría?
·       ¿Qué laboratorios están utilizando para el análisis de sus muestras?
·       Se comenta que no se han realizado muestras en el rio Desaguadero, ni en los lagos Uru Uru y Poopó. Si es verdad este comentario ¿por qué no se hizo este muestreo?
·      ¿Alguna observación o comentario en particular sobre la Auditoría Ambiental?
  
Las interrogantes mencionadas arriba fueron presentadas al Ing. Iver Rodríguez, Fiscal Ambiental de la Auditoría Ambiental al proyecto “Kori Kollo”, de manera verbal (entrevista) y en forma escrita (nota enviada el pasado11 de abril). Lamentablemente hasta la fecha responde el Fiscal Ambiental que no es posible brindar la información. Argumenta que se tiene que pedir permiso para la entrevista a la Autoridad Ambiental Nacional. Creemos que una de las políticas del gobierno es respetar el derecho a la información transparente y de apoyar a las comunidades indígenas. No es admisible que la burocracia hace retardar demasiado el derecho a la información.

La auditoria a Kori Kollo debe ser la primera auditoria ambiental a una actividad minera en Bolivia, pero con todos los problemas que se sigue presentando, parece que todavía sufrirá un mayor retraso.

De todos modos se tomará en cuenta que la Constitución Política del Estado en el artículo 347º párrafo 1, indica: “…se declara la responsabilidad por los daños ambientales históricos y la imprescriptibilidad de los delitos ambientales”.

Norma Mollo Mollo
Unidad de Formación y Comunicación - CEPA