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miércoles, 25 de marzo de 2015

No a la explotación de los recursos: la riqueza de hoy será la pobreza de mañana

La Iglesia católica lanza un llamado urgente a evitar la explotación minera irracional en América Latina

Como estaba previsto, en Washington, la Iglesia católica Latinoamericana presentó, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el 154 periodo sesiones y de audiencias públicas del CIDH, una vibrante denuncia sobre la expansión acelerada e irracional de las actividades mineras en el subcontinente, mismas que afectan negativamente al medio ambiente y a las poblaciones más pobres de muchos países de la región. 

Sin medio ambiente no se vive
El encargado de llevar la voz de los excluidos y los descartados en este tema, fue monseñor Álvaro Ramazzini, obispo de Huehuetenango y presidente de la Pastoral Social de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) quien, en su intervención, responsabilizó de esta actividad irracional a los estados, las empresas nacionales, transnacionales que desarrollan sus actividades al margen de los estándares sociales y ambientales y que afectan gravemente las fuentes de agua. "Podemos vivir sin el oro, o la plata o el petróleo, pero la vida de los seres humanos y el equilibrio del medio ambiente son más importante que la explotación de los metales", dijo el obispo guatemalteco.

El prelado centroamericano denunció también que "hasta hoy, ni gobiernos nacionales, ni comunidad internacional han hecho lo suficiente para detener la deforestación, la contaminación de los ríos, la depredación de las especies y la grave vulneración de los derechos y estilos de vida de los pueblos indígenas" que  viven -por ejemplo- en la Amazonía.

La Iglesia de América Latina está muy preocupada –y en la mayoría de los casos interviniendo directamente—por lo que el obispo presidente de la CEG llamó "la criminalización de las y de los defensores de los pueblos indígenas y del medio ambiente”. Enumeró ante los asistentes y los miembros de la CIDH los problemas por los que pasan estos activistas sociales quienes enfrentan desde ataques personales y calumnias, hasta hostigamientos, procesos judiciales, amenazas de muerte, atentados y asesinatos".

La riqueza de hoy no puede ser pobreza de mañana
Monseñor Ramazzini dijo que la Iglesia está convencida de lo necesario que es lograr un equilibrio entre la protección y cuidado del medio ambiente y el desarrollo económico. No obstante, dijo, “hemos descuidado este bien precioso que es el medio ambiente y así hemos olvidado la gravísima responsabilidad de cuidar el planeta para que las futuras generaciones lo encuentren en mejores condiciones. Esa es un asunto de justicia transgeneracional. No se debe aceptar que la riqueza material actual sea la causa de la pobreza de las futuras generaciones”.

Para afrontar debidamente seta responsabilidad “es necesario tomar en cuenta los componentes de un autentico desarrollo humano integral, no solamente económico: componentes como la sostenibilidad, la inclusión social de los más empobrecidos, la regulación y la máxima reducción de los efectos negativos sobre el medio ambiente”, expresó monseñor Ramazzini a nombre de buena cantidad de obispos, sacerdotes y laicos que se dieron cita en Washington para defender a los más pobres de esta situación que vulnera los derechos humanos de miles de campesinos.

La Iglesia propone la Doctrina Social de la Iglesia
Para enfrentar el tema toral del desarrollo humano integral, el presidente de la CEG ofreció la Doctrina Social de la Iglesia que enfatiza que una correcta concepción de medio ambiente no puede reducir utilitariamente la naturaleza a un mero objeto de manipulación y explotación.  Por el contrario, dijo el obispo de Huehuetenango, “la intervención del ser humano en la naturaleza debe regirse por principios éticos, tales como el respeto a las otras personas y a sus derechos, y el respeto hacia las demás criaturas vivientes”.

Terminó su exposición ante el organismo de la OEA diciendo que desde hace tiempo la Iglesia católica viene advirtiendo sobre los impactos que a nivel global pueden causar la contaminación y la explotación desmedida de los bienes naturales. Recordó que el santo Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI “han exhortado para que tomemos en cuenta que estamos delante de una crisis ecológica, en el sentido no solo de la palabra, sino económica y humana”.

FUENTE: http://www.aleteia.org/es/economia/articulo/no-a-la-explotacion-de-los-recursos-la-riqueza-de-hoy-sera-la-pobreza-de-manana

miércoles, 8 de octubre de 2014

La minería y sus imaginarios desarrollistas

El modelo minero actualmente sigue siendo neoliberal. La actividad minera es un gran negocio que enriquece a los dueños de las empresas y a todos sus accionistas. Según el periódico La Razón (20 abril 2014), Bolivia exportó minerales en 2013 a 46 países por un valor de $us 3.083 millones y, de esta cantidad, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur concentraron el 54% de las ventas. Sin embargo, el número de países a los que se comercializa estos productos disminuyó, pues en 2012 eran 52. Según el Anuario Estadístico de Comibol 2013, los principales destinos de los minerales de exportación en el continente americano son Canadá, Estados Unidos y Perú. En Europa son cinco países: Bélgica, España, Inglaterra, Suiza y Holanda. En Asia están China, Corea del Sur y Japón. Otro mercado es Australia, en Oceanía.

La mayor parte de los productos metálicos que exporta Bolivia no tiene valor agregado y sale en forma de concentrado (en bruto, con arena y roca) con una ley intermedia o 50 a 60 por ciento de pureza, según las empresas. Este es uno problemas estructurales que constantemente se ha estado denunciando y debatiendo, pues nadie sabe cuánto mineral realmente está saliendo de nuestro país  porque no existen laboratorios que certifiquen la calidad del concentrado, por eso existe evasión impositiva, porque el exportador solamente paga por la cantidad declarada, cuando en realidad la carga tiene más minerales como el indio, el oro y complejos que no son declarados al momento de la salida, y como sale en bruto, en el exterior las empresas tienen la tecnología para recuperar el oro, el indio y los otros minerales y no pagan nada al Estado. Este trabajo de verificación debería hacer la Aduana, pero ésta todavía no tiene la capacidad técnica para hacer estos controles, esperamos que realmente las autoridades competentes resuelvan este problema, de lo contrario quien pierde más es el Estado.

Ante esta realidad, el Estado  no se beneficia sustancialmente de las actividades mineras, por un lado hay evasión de impuestos, por otro, las regalías e impuestos que pagan son tan bajos que su aporte no justifica el daño ambiental ocasionado. En 2013 las regalías mineras llegaron a $us 134,78 millones, y de esta cantidad la empresa privada aportó 70,16%, seguida de las cooperativas (23,58%) y el sector estatal (6,7%), según los datos del Anuario Estadístico Minero Metalúrgico 2013.De los nueve departamentos del país, Potosí es el que recibe más recursos económicos (70%), le siguen en importancia Oruro (14%), La Paz (10%), Santa Cruz (4%), Cochabamba (1%) y Chuquisaca (1%). Tarija, Beni y Pando reciben menos del 1%.

Queda claro, entonces, que el aporte de la minería no es significativo, además su aporte está condicionado a la cotización de los minerales, cuando hay buenos precios su aporte es más, pero cuando baja su aporte es menos. La subida y baja de los precios hace que nuestra economía sea frágil y vulnerable, así no se puede planificar obras y proyectos. Lo que realmente se queda para nosotros son todos sus desechos y sus contaminantes; además de una pobreza sostenida para las comunidades.

Por historia, conocemos que la minería no genera un desarrollo sostenible en las comunidades. El departamento de Oruro y Potosí son casos emblemáticos de esta realidad. Los minerales, una vez extraídos de la tierra, ya no existen más en la naturaleza. Los minerales son un recurso no renovable que se acaba, y cuando se acaba, solo quedan pasivos y mucha contaminación. Por eso, se dice que la minería dura mientras hay mineral. Después, las minas son abandonadas y contaminadas, como es el caso de las comunidades de Japo, Morococala y San Fe, minas que en otrora dieron mucho y generaban muchos empleos, ahora solo sus pasivos minerales se quedan como herencia.

Muchos tienen un imaginario de la que la minería genera fuentes de trabajo para la región y las comunidades, pero en realidad esta situación no es así. Con las nuevas tecnologías que emplean las empresas mineras contratan menos personal de las comunidades  y una sola maquinaria realiza el trabajo de 50 trabajadores; por eso, cada vez las empresas mineras tienen conflictos y disputas por fuentes de trabajo. Entonces, queda claro que las actividades mineras no son una fuente sostenible de generación de trabajo.

Con las nuevas tecnologías incorporadas al proceso de extracción, la minería genera grandes impactos socioambientales. La minería es considerada como una de las actividades más destructivas y contaminantes de los ecosistemas. Utiliza gran cantidad de agua y la contamina; también el aire, con los polvos de las explosiones y el tráfico de vehículos. Arrasa con bosques y montañas enteras, daña las plantas y animales y produce cambios en los ecosistemas y microclimas, donde al final, quien resulta más afectado, son las comunidades y pueblos donde se realizó dicha actividad, porque afecta sus medios de vida y de producción.

La minería divide y engaña a las comunidades. Varios relatos y testimonios de comunidades afectadas por la minería manifiestan que las empresas mineras, a inicios de sus operaciones, llegan a las comunidades con promesas y regalos, buscando convencer a las autoridades y líderes locales para que acepten el proyecto minero. En todo este proceso, hay mucha gente que fácilmente se convence y acepta los beneficios y promesas de la empresa y son los que defienden con argumentos y sin argumentos. Pero, también existen personas que se oponen a la empresa por la gran contaminación que pueden generar y por la pérdida de su tierra y territorio. Por lo general, estas comunidades son las que están ubicadas río abajo de los proyectos mineros que, en muchos casos, según las empresas mineras, no están dentro del área de influencia directa, aunque la contaminación se siente más, como es el caso de la comunidades de Machacamarca, impactadas por la Empresa Minera Huanuni.

Por tanto, vale la pena preguntarnos qué ganamos y qué perdemos con la actividad minera en estas circunstancias donde los más beneficiados son las empresas privadas, más que el Estado. El  2013 la minería privada exportó $us 2.149,27 millones, que representa el 70%; las cooperativas $us 660,55 millones, con un 21%; la estatal $us 273,30 millones y con una participación del 9%. (La Razón, 20 abril 2014). Con todos estos datos ¿realmente la actividad minera nos llevara a un desarrollo sostenible y sustentable?

Tal como hasta ahora se van desarrollando las actividades mineras, principalmente en el departamento de Oruro, realmente estamos amenazando el futuro de las generaciones venideras, hay zonas donde la contaminación ha llegado a un punto irreversible, con grandes impactos ambientales, sociales, económicos y culturales. Es necesario hacer una reflexión profunda y tomar decisiones estructurales entre todos los actores, para reencaminar este modelo de desarrollo extractivista que está causando grandes injusticias y desigualdades.

Limbert Sánchez Choque
CEPA

martes, 17 de diciembre de 2013

Tres días dedicadas a la justicia socio ambiental



Construyendo justicia ambiental para vivir en un ambiente sano.

El mundo enfrenta múltiples crisis ambientales. Esto afecta a millones de personas en la tierra, y pone en peligro no sólo el futuro de la humanidad, sino también la vida cotidiana. En el sistema actual, son las grandes empresas que tienen el control de las finanzas en el mundo, y que deciden el rumbo que debe tomar el mundo. Por ejemplo, en el departamento de Santa Cruz ya existen  hectáreas de soya, no por la producción de alimentación, sino por la producción de combustibles. ¿Es posible legitimar el uso de productos alimentarios en combustible para el funcionamiento de máquinas y transporte? Si esto no es razonable, ¿porqué se toman estas decisiones? Por ello es que el CEPA, en cooperación con el CEDIB (Centro de Documentación e Información Bolivia), organizó un foro público el día viernes 15 de noviembre y el VII congreso departamental de líderes ambientales, el 16 y 17 de noviembre. Fueron tres días intensos, donde el debate fue “por la construcción de una justicia ambiental”.

Foro público sobre extractivismo y minería en América Latina: amenazas y perspectivas.

El foro público se inició con las palabras del Hno. Gilberto Pauwels quién destacó que:“no solamente tenemos el derecho de controlar la minería, sino también la obligación y de hacerlo”. En esta frase se resume el objetivo del foro. Si se quiere poner en cuestión las actividades de la minería, es necesario tener la información correcta e independiente. En el foro se escucharon exposiciones sobre la realidad de los hidrocarburos y minería en Bolivia, como también de Perú hablando sobre el contexto actual de la minería en ese país. Fueron el Lic. Jaime Borda y Golda Fuentes quienes explicaron el caso de la Glencore-XStrata, una transnacional minera. Igual que en Bolivia, los últimos diez años, las actividades mineras han crecido en forma desmesurada hasta el punto que ahora el 20.3 por ciento de la tierra peruana se encuentra concesionada por la actividad minera. En comparación, Bolivia alcanza a un  5 por ciento de las concesiones mineras. Como en cualquier país donde se desarrolla la actividad minera, en el Perú también las zonas mineras son zonas que tienen altas tasas de pobreza. El crecimiento de concesiones mineras siempre está acompañado con un crecimiento de conflictos sociales, además de una intensificación de la resistencia de los pueblos. Por otro lado, estas protestas sociales son criminalizadas por las autoridades, lo que produjo la muerte de 195 personas durante los años del 2006 al 2011.

De las inversiones y exploraciones mineras en el mundo, 25 por ciento de las mismas se encuentran en América Latina. De las exposiciones dadas en este foro, se aprende que es importante considerar que no existen fronteras para los problemas ambientales, porque estos traspasan regiones nacionales e internacionales, por lo tanto la lucha de los pueblos es similar en todas partes.

El foro concluyó con el posicionamiento de las organizaciones sociales, originarias y comunidades afectadas respecto al proyecto de la  Ley de Minería. El posicionamiento fue el producto de un debate en la Escuela de Lideres donde se analizó y discutió sobre la realidad ambiental, el agua, la ley de minería,... Finalmente, se concluyó manifestando que la nueva Ley de Minería es de carácter neoliberal, que favorece más a las empresas privadas y las cooperativas.

VII Congreso departamental de líderes ambientales.
 
Los días sábado 16 y domingo 17 de noviembre, se desarrolló el VII Congreso Departamental de Líderes Ambientales donde más que doscientos participantes, entre  organizaciones sociales y grupos de jóvenes, analizaron los actuales problemas ambientales. El temario del Congreso abarcaba varios ejes temáticos: el agua, los residuos sólidos, el cambio climático y la minería. Para cada tema hubieron exposiciones por parte de expertos, quienes explicaron los problemas y soluciones para posteriormente dejar abierto el debate con comentarios del público.

En la sesión del día  domingo se construyó un pronunciamiento por todos los participantes, organizando  mesas de trabajo, donde los participantes podían hablar libremente sobre los diferentes temas abordados el día anterior. De estos diálogos y debates salieron consideraciones para dar soluciones constructivas a los principales problemas ambientales. Por ejemplo, en el tema del agua se dijo que ésta representa la vida, por lo tanto es indispensable para la vida de la gente, a la agricultura y a la ganadería, pero lamentablemente en la realidad no es así. En el tema de  minería, exigieron una política más estricta y con reglas claras para disminuir la contaminación; en el tema de residuos sólidos se concluyó que se debe diseñar estrategias a  largo plazo. Finalmente, en horas de la tarde se presentaron las conclusiones de donde salió un manifiesto final, el que fue consensuado y aprobado por todos los participantes.

Marthe Janssens
CEPA – CATAPA

viernes, 22 de noviembre de 2013

Pronunciamiento: VII congreso departamental de líderes ambientales “construyendo justicia Ambiental para vivir en un ambiente sano”.


En el marco del VII CONGRESO DEPARTAMENTAL DE LIDERES AMBIENTALES, realizado en la ciudad de Oruro del 16 y 17 de noviembre, más de 200 líderes de las organizaciones sociales, grupos juveniles, instituciones públicas y privadas, estudiantes y profesionales, analizamos la problemática socioambiental del departamento, en torno a los ejes temático agua; residuos sólidos; cambio climático y minería. Después  de un análisis colectivo levantamos nuestra voz y expresamos lo siguiente:

Sobre Residuos Sólidos:
La generación indiscriminada de residuos sólidos contamina nuestra ciudad y departamento, por lo que vemos con preocupación la inexistencia de un plan estratégico desde el gobierno municipal y departamental. El plan estratégico no pasa por la realización de simples campañas de limpieza sino de respuestas a largo plazo que nos permita vivir dignamente. Por tanto consideramos lo siguiente:
  • Creemos que los esfuerzos de EMAO resultan insuficientes dado que se centralizan en dar soluciones "parche" a un sistema de gestión que está demostrando su caducidad e ineficiencia. Por eso; exigimos a EMAO mayor responsabilidad en el manejo y disposición final de la basura, para lo cual se debe diseñar e implementar  un sistema de gestión de residuos sólidos.
  • Alertamos a los responsables de tratamiento de los residuos sólidos a que eviten a todo costo la contaminación a las aguas subterráneas.
  • Pedimos rediseñar el sistema de gestión de residuos sólidos, para enfrentar la problemática actual de la basura en la ciudad de Oruro.
  • El Consejo Municipal debe emitir ordenanzas municipales para el manejo de los residuos sólidos en los mercados.
  • Se debe incluir la materia de educación ambiental en la malla curricular del sistema educativo.
  • Exigimos políticas para la conformación de microempresas y/o iniciativas para reciclar la basura.
  • Las empresas que fabrican y/o utilizan insumos de plásticos, deben apoyar iniciativas de reciclaje y reutilización de estos materiales.
  • Sugerimos a los municipios organizar el tratamiento separado de los residuos orgánicos para la elaboración del compost abono orgánico, como insumo para las campañas de forestación y la implementación de áreas verdes.
Sobre Agua:
El agua es vida. Por tanto se debe garantizar este elemento vital para todos los orureños y orureñas prioritariamente. En segundo lugar debería destinarse a la agricultura y ganadería, y  por último con políticas de protección, destinarlo al comercio, la industria y minería. Sin embargo lamentamos que esto suceda al revés. Por tanto concluimos lo siguiente:
  • Convocamos a toda la población orureña a cuidar y hacer un uso racional del agua.
  • Exigimos dar prioridad al agua para el consumo humano antes que para los procesos productivos de la industria extractiva.
  • Reclamamos accesibilidad equitativa  del agua potable para toda la población de Oruro
  • Exigimos la adecuación y el funcionamiento pleno y eficiente de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de la ciudad de Oruro.
  • Exigimos a todas las empresas mineras e industrias implementar plantas de tratamiento de sus aguas residuales de forma obligatoria.
  • La autoridades municipales y departamentales deben elaborar planes de manejo integral de cuencas para todo el departamento y que el mismo cuente con institucionalidad y presupuesto.
  • Exigimos a las autoridades competentes mayor control a las saunas, duchas, lavaderos de autos, curtiembres y otras empresas sobre la cantidad de agua que utilizan y el grado de contaminación de sus aguas servidas.
  • Consideramos como prioridad absoluta el cumplimiento de las determinaciones de la declaratoria de sitio RAMSAR del Lago Uru – Uru y Poopó, con planes, programas y proyectos sostenibles que apunten a la conservación de su flora y fauna.
  • Exigimos al gobierno la pronta aprobación de la propuesta de Ley Marco de "Agua para la Vida", antes que el proyecto de Ley de Minera.
Sobre Cambio Climático:
El calentamiento global está provocando grandes destrozos a nuestro planeta; esto se debe al no control de los residuos sólidos, al no control del uso de aguas en la explotación minera, al no control de la quema de bosques. Por tanto concluimos lo siguiente:
  • Disminuir los gases de efecto invernadero, para evitar daños mayores provocados por el cambio climático.
  • Exigimos a los países industrializados tomar acciones urgentes para reducir los impactos negativos sobre el cambio climático.
  • Pedimos implementar políticas efectivas y sostenidas de forestación en el departamento de Oruro.
  • Demandamos a las autoridades nacionales, departamentales y municipales planes, programas y proyectos sostenibles para afrontar los efectos del cambio climático.
  • Exigimos a las autoridades departamentales un instituto de investigación sobre el cambio climático.
  • A las empresas y autoridades exhortamos tomar en cuenta que la combinación de los efectos del cambio climático y la contaminación minera, tienen efectos negativos acumulativos, por lo que se debe dar prioridad a las comunidades afectadas. 
  • Los municipios deben diseñar políticas de gestión de riesgos, para prevenir desastres por inundaciones, vientos torrenciales, sequias prolongadas, etc.
  • Se debe impulsar y fortalecer las tecnologías ancestrales para el control del clima, como medidas de adaptación al cambio climático.
Sobre Minería:
Nuestro departamento se caracteriza por ser un departamento minero; sin embargo su labor sin control ambiental destruye nuestra naturaleza; además el uso indiscriminado de las aguas contamina nuestras aguas superficiales y subterráneas, por lo que denunciamos:
  • Exigimos una política minera coherente y que enfoque sus esfuerzos en la generación de alternativas de desarrollo   (industrialización de materias primas), dado que el modelo extractivista  nos está llevando a profundizar los problemas sociales, económicos y ambientales.
  • Las actividades mineras solamente deben usar agua que no es apta para el consumo, riego y biodiversidad, reutilizándola para evitar la sobreexplotación de este vital recurso; además se debe cobrar un canon por la utilización del agua según los volúmenes.
  • Exigimos que la minería aporte económicamente de mayor manera a nuestro departamento y ya no de forma simbólica. Estos recursos no tienen que diluirse en la burocracia administrativa, sino ser fuente principal de desarrollo y saneamiento ambiental.
  • Exigimos a las autoridades nacionales y departamentales planes, programas y proyectos de mitigación y remediación de las zonas afectadas, además de proyectos productivos y alternativos.
  • Exigir un plan de ordenamiento territorial, que prohíba la explotación minera a cielo abierto en cabeceras de cuenca, parques nacionales, zonas productivas y territorios indígenas.
  • Impulsar controles sociales y colectivos comunitarios a las operaciones mineras.
  • Exigir a las autoridades municipales, departamentales y nacionales la realización de estudios en salud, a las poblaciones que habitan en cercanías de las operaciones mineras.
Por último, las organizaciones sociales,  movimientos juveniles, profesionales nos comprometemos a seguir trabajando solidariamente sin descanso, para que la lucha de nuestros pueblos sea reconocida como una lucha por construir justicia ambiental, para vivir en un ambiente sano.

Es dado a los diecisiete días del mes de noviembre del año dos mil trece.

Firman los participantes
Representantes de los estudiantes de secundaria, estudiantes de la universidad Técnica de Oruro, representante de la Comisión de Medio Ambiente del GAMO y organizaciones sociales participantes del VII Congreso Departamental:
Estudiantes de la Unidad Educativa Kantuta; Facultad Técnica; Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias; Facultad de Antropología; Facultad Nacional de Ingeniería; estudiantes de UDABOL; Concejo Municipal del Gobierno Autónomo Municipal de Oruro; Colegio de Abogados; Órgano Judicial;; Magisterio; Grupo Scout Capitan Ustaris; GTCCyJ; Centro de Ecología y Pueblos Andinos CEPA Eco Mujeres; Grupo Cultural Sartañani; Autoridades Originarias de la Provincia Dalence; representantes de la Nación Originaria Jach’a  Karangas y de la Nación Originaria Uru y la Escuela de Líderes Ambientales.

A propósito de minería, hidrocarburos y contaminación. Extractivismo, nuevos caminos de dominación y resistencias



Los días lunes 21 de octubre hasta el jueves 24 de octubre, se llevó a cabo el seminario taller ‘Extractivismo, nuevos caminos de dominación y resistencias’, organizado por el CEDIB (Centro de Documentación e Información de Bolivia) en Cochabamba. Representantes de diferentes países latinoamericanos (Bolivia, Colombia, Brasil y Argentina) han venido para exponer sus experiencias sobre los problemas causados por la minería y otras actividades extractivistas. Durante estos cuatro días, la minería, los hidrocarburos  y la resistencia contra este tipo de actividades, eran los temas principales. Claro está que los desafíos que tienen que enfrentar estos países son similares, aunque en contextos diferentes.

El primer día del evento se inició con la presentación sobre “Política Minera Boliviana”, a cargo de Pablo Villegas, investigador del CEDIB, quién manifestó: “estamos viviendo una época mucho más dura de impactos económicos y ambientales que en el periodo del colonialismo”, porque  en menos de 13 años (hasta el año 2010), en Bolivia se extrajeron más metales preciosos de los que se han extraído en 157 años de colonización en toda América Latina. El crecimiento de la explotación de minerales, es la realidad común de los países participantes. Así, “en la Argentina son nueve proyectos de megaminería que se están llevando a cabo aunque las empresas mineras digan otra cosa”, así declaró Lucrecia Wagner, investigadora del Instituto de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA). En Brasil, el crecimiento de la producción minera llegó al 550 por ciento entre 2001 y 2011.

El representante de Colombia, Julio Fierro, geólogo de la Universidad Nacional de Colombia, dejó en claro que “las consecuencias de la minería se dan para siempre. Los problemas quedan para siempre”, por eso, los conflictos ambientales son conflictos que no se apagan. En Colombia, la minería tiene que ver con el escenario de violencia en el país. La manera cómo los paramilitares usan a las empresas mineras (sea ilegal o legal), provocan una situación de violaciones extremas, hasta violar los derechos humanos. Es lo que ocurrió en el año 2013, cuando fueron asesinados 12 campesinos, tal como lo afirman Edgar Mojica de la Unidad Sindical Obrera de la Industria del Petróleo y Berenice Celeyta de la Asociación Nomades para el Desarrollo y la Investigación. En el caso de Argentina existe una resistencia fuerte “por la defensa del agua, la vida y el futuro de las próximas generaciones”. Así también en Bolivia y en los otros países participantes.

Otro punto en común expuesto por los países participantes, es  que las consecuencias de la contaminación minera llegan a pueblos indígenas y, en el caso de Colombia, también a los pueblos afro-colombianos, cuya voz no está escuchada, ni por las empresas mineras, ni por los gobiernos que son los que dan las licencias para que las empresas trabajen.

La política de explotación de hidrocarburos, también se lleva a realidad triste, al igual que la realidad minera. Son empresas transnacionales que explotan estos recursos naturales en los países del Sur; por lo que reciben muchos beneficios, pero dejan bastante contaminación. Una preocupación expresada por los países participantes, es la introducción de una nueva técnica, la fractura hidráulica o “fracking”, cuyo manejo provoca  consecuencias ambientales negativas de valor incalculable. Esta tecnología ya está siendo aplicada en Argentina. Actualmente en  Bolivia, la aplicación de esta nueva técnica está siendo discutida  con las petroleras para la implementación en tres bloques subandinos: Charagua, Irenda y Abapó.

“Ningún país del mundo, NINGÚN país del mundo… salió de la pobreza gracias a la gran minería transnacional. A veces genera fuerte crecimiento económico, pero inestable”, manifestó Lucrecia Wagner. Por eso es importante que la resistencia proponga la búsqueda de alternativas ante esta explotación desmedida. En esta frase se resume el contenido del seminario taller, cuyo objetivo fue el de “profundizar las reflexiones en la búsqueda de alternativas al modelo dominante”, como se puede leer en el página web principal del evento (http://www.cedib.org). Es importante considerar  que los países latinoamericanos no están aislados uno del otro, y que no estamos solos en la lucha por el medio ambiente.  “La consolidación de la resistencia en favor de la sociedad y la naturaleza es cada vez más fuerte”, afirmó el sociólogo e investigador del CEDIB, Marco Gandarillas. 

Los cuatro días de escuchar, reflexionar y poner en discusión las experiencias de los países participantes, servirán de motivación a todos para seguir en la protesta y en la resistencia, además de que nos hemos informado sobre lo que pasa en nuestras tierras afectadas por la contaminación causada por actividades extractivistas.

Marthe Janssens
CEPA – CATAPA