- Queremos contribuir a la relectura bíblica y teológica de los principios-base del compromiso cristiano por la justicia, paz e integridad de la creación (JPIC). Queremos profundizar las relaciones entre los valores sagrados de las tradiciones de nuestros pueblos, la cultura del ‘Bien Vivir’ y el mensaje cristiano, en el compromiso común de defender la vida. Vamos a trabajar para incorporar esos temas en la educación popular de las comunidades cristianas.
- Queremos también, dialogar con la Iglesia Católica institucional, con las redes de las Iglesias Evangélicas, con las coordinaciones de nuestras congregaciones religiosas. Buscaremos fortalecer nuestro diálogo con el CLAI y promover un encuentro de reflexión y retiro donde los representantes de comunidades afectadas por la minería pidan el respaldo del Vaticano para la defensa de sus derechos y formas de vida.
- Queremos construir puentes entre las comunidades impactadas y las instituciones internacionales de defensa de los derechos humanos, a través de la misión de los religiosos y religiosas que trabajan en las Naciones Unidas, de las coordinaciones nacionales y internacionales de JPIC y de las redes internacionales de lucha contra los impactos de la minería.
martes, 17 de diciembre de 2013
CARTA ABIERTA: Diálogos Sobre la Vida y la Minería
Tres días dedicadas a la justicia socio ambiental
CEPA – CATAPA
viernes, 28 de diciembre de 2012
CORIDUP: Si nos permiten hablar…verdad en mano, digamos las cosas como son...
viernes, 22 de julio de 2011
Justicia socioambiental, un reto para las Cartas Autonómicas
En un recorrido efectuado el día domingo 10 de julio por el grupo de Educadores Ambientales de CEPA a la localidad de Huanuni, se evidenció que la empresa minera Huanuni de Oruro en el proceso de explotación produce desechos o colas de mineral a la subcuenca Huanuni que se desemboca en el río Desaguadero y los lagos Uru Uru y Poopó. Este panorama no termina ahí, a ello se suma las aguas servidas producidas por la población y, al ingreso de la localidad, una cantidad importante de relaves de los desechos, labores también efectuados por trabajadores de la empresa para rescatar el 30% de estaño restante de la producción total.
Este escenario empeora cuando, a pocos kilómetros del ingreso a Huanuni, los días domingos la empresa quema los materiales en desuso como llantas, botas y prendas que los trabajadores ya no usan, generando la contaminación atmosférica que afecta la salud de la población.
Continuando con el recorrido hasta el ingenio de Machacamarca, pasando por Sora Sora, se observa un río contaminado por basura y plásticos como un panorama devastador, que continua hasta el lago Poopó, patrimonio orureño totalmente empobrecido de biodiversidad.
Sin embargo, aunque existen denuncias, como este artículo, y se han tomado acciones como el Decreto Supremo 0335 logrado por las comunidades, CORIDUP y CPEA basadas en la presión social, la problemática continua y las resoluciones para la mitigación de los daños no comienzan.
Nuestra preocupación como comunidad ambiental es el daño irreversible que se produce, por el cual muchas comunidades se ven afectadas en su producción agrícola y ganadera. En la ganadería se presentan malformaciones en los animales. A este problema se suma la pérdida de forrajes, en especial la totora que de acuerdo a los comunarios ya no alimenta, ni tiene nutrientes. Otra consecuencia es la desertificación de los suelos de Oruro. A consecuencia de tierras cada vez menos productivas, los habitantes de las comunidades migran al interior o exterior del país. Son muestras claras de injusticia ambiental.
Si la contaminación del agua, atmosférica y suelos se produce en estas dimensiones, debemos preguntarnos los orureños: ¿Cuánto destina la empresa y el gobierno para aplacar esos problemas?
Si la minería junto a los hidrocarburos son los recursos estratégicos del país y sí, como consecuencia de aquello, en especial de los hidrocarburos, se ha generado prosperidad a Tarija y Santa Cruz en particular, la minería, que ahora se encuentra en su máximo esplendor, ¿qué prosperidad ha generado a nuestro departamento?
La mirada de toda orureña y orureño debe estar en lograr justicia socio-ambiental, es decir: lograr beneficios de nuestros recursos y empeñarnos en el cuidado de nuestro medio natural para que se beneficien también las futuras generaciones. Es además un pedido especial que efectuamos como comunidad social para que se tome en cuenta en las cartas autonómicas que ahora se vienen construyendo.
Judith A. Condarco Gutiérrez
Neida J. Condarco Gutiérrez
Ramón Rodríguez Valdivia.
EDUCADORES AMBIENTALES