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martes, 17 de diciembre de 2013

CARTA ABIERTA: Diálogos Sobre la Vida y la Minería



Carta abierta de religiosos, religiosas, laicos y laicos cuidadores de los bienes de la creación en América Latina

Somos religiosas, religiosos, laicos y laicas de América Latina interpelados por la difícil situación de nuestros pueblos afectados por las industrias extractivas, afectados día a día por la destrucción de la creación, la explotación indiscriminada de los Bienes Comunes, la represión y la exclusión que generan conflictos sociales, afectan Derechos Humanos y destruyen ecosistemas vitales.

Estamos tratando de elaborar conjuntamente estrategias para responder a esta compleja realidad, a la luz del Evangelio.

En noviembre de 2013, nos reunimos en Lima - Perú como grupo inicial, el cual nació desde las experiencias concretas de quienes trabajan en las regiones de conflicto causados por las actividades extractivas.

Perú, el país de América Latina con los mejores indicadores de desarrollo económico, por otro lado es también uno de los países con más graves conflictos producidos por las actividades extractivas según la Defensoría del Pueblo de este país. En todos nuestros países, el extractivismo es una fuente de constantes y graves conflictos.

Treinta personas estaban presentes en el encuentro, procedentes de Salvador, Honduras, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Brasil, y también religiosas/os y laicas/os que trabajan en organismos internacionales como Vivat Internacional, Franciscans Internacional y Mercy Internacional (ONGs de las congregaciones religiosas en la ONU), en la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de los franciscanos OFM de Roma. El proceso fue apoyado y acompañado por Misereor, agencia de desarrollo de la iglesia católica en Alemanía.

En los dos últimos años, el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), varias diócesis y conferencias de obispos católicos y el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) profundizaron y debatieron los conflictos causados por grandes proyectos mineros y energéticos en nuestros países.

Las comunidades cristianas de base, en muchos casos, fueron protagonistas de la resistencia a estos proyectos, en defensa de los derechos y tradiciones locales, y en la búsqueda de alternativas a este modelo de desarrollo de raíces coloniales.

Estas mismas organizaciones cristianas de base sintieron la necesidad de reactivar la articulación entre ellas y dentro de la iglesia institucional, en espíritu ecuménico.

El contexto es extremadamente desafiante: los pastores y líderes cristianos que defienden comunidades, medio ambiente y trabajadores frente a los impactos de la minería son cada vez más criminalizados y perseguidos, se encuentran aislados y en varios casos sin el apoyo de las instituciones de las iglesias o congregaciones a la que pertenecen. Varias catequistas, hermanas, sacerdotes o pastores fueron asesinados, amenazados o alejados de las comunidades con las cuales vivían y luchaban.

Las poblaciones tradicionales son las más impactadas por los grandes proyectos extractivos. La salud de la población se ve afectada, los territorios tradicionales son devastados, sus culturas y espiritualidades amenazadas.

Nos preocupan los ataques a los derechos indígenas arduamente conquistados en las últimas décadas, debido a las grandes presiones que ejercen las empresas mineras. Las poblaciones nativas no son respetadas en su derecho de veto a la construcción de grandes hidroeléctricas y a la exploración mineral en los territorios que pertenecieron a sus ancestros.

Frente a este escenario, hay una extrema necesidad de fortalecer lazos de alianza entre los que asumieran la misión cristiana de cuidar de la creación, incluyendo el fortalecimiento del diálogo con la jerarquía de nuestras iglesias. Nos regocijó mucho la participación de Mons. Guilherme Werlang, obispo de Brasil[1], a lo largo de todo el encuentro de Lima, así como el apoyo del Papa Francisco en la lucha contra la minería a gran escala[2], expresado en una reciente reunión en Roma: señales importantes de cara al futuro.

Durante nuestro primer encuentro en Lima definimos algunas pistas de convergencia y trabajo:
  • Queremos contribuir a la relectura bíblica y teológica de los principios-base del compromiso cristiano por la justicia, paz e integridad de la creación (JPIC). Queremos profundizar las relaciones entre los valores sagrados de las tradiciones de nuestros pueblos, la cultura del ‘Bien Vivir’ y el mensaje cristiano, en el compromiso común de defender la vida. Vamos a trabajar para incorporar esos temas en la educación popular de las comunidades cristianas.
  • Queremos también, dialogar con la Iglesia Católica institucional, con las redes de las Iglesias Evangélicas, con las coordinaciones de nuestras congregaciones religiosas. Buscaremos fortalecer nuestro diálogo con el CLAI y promover un encuentro de reflexión y retiro donde los representantes de comunidades afectadas por la minería pidan el respaldo del Vaticano para la defensa de sus derechos y formas de vida.
  • Queremos construir puentes entre las comunidades impactadas y las instituciones internacionales de defensa de los derechos humanos, a través de la misión de los religiosos y religiosas que trabajan en las Naciones Unidas, de las coordinaciones nacionales y internacionales de JPIC y de las redes internacionales de lucha contra los impactos de la minería.

Queremos encontrarnos nuevamente en Brasil, a finales de 2014, para reafirmar estos y nuevos compromisos con un grupo más grande y más articulado, para que nuestros pueblos sientan la proximidad de las iglesias y para que todo, en ellos, tenga vida en abundancia.
Lima, 4-5 de noviembre de 2013
FIRMAN:
Juan Goicochea - Perú – Misioneros Combonianos
René Flores – Honduras - Frailes Menores Franciscanos
César Espinoza – Honduras – Misioneros Claretianos
Donald Hernandes – Honduras – CEPRODEH
Filomeno Ceja – Guatemala – Misioneros Combonianos
Juan de La Cruz -  Ecuador - Salesianos
Dário Bossi – Brasil – Misioneros Combonianos
Danilo Chammas – Brasil – Justiça nos Trilhos
Rodrigo Peret – Brasil - Frailes Menores Franciscanos
Gilberto Pauwels – Bolivia - Oblatos de María Inmaculada
Adriel Ruiz – Colombia – Sacerdote Diocesano
Cesar Correa – Chile – Misioneros Columbanos
César Padilla – Chile - OCMAL
Ana Maria Siufi - Argentina - Hermana de la Misericordia de las Américas
Fábio Ferreira – Roma - Frailes Menores Franciscanos
Jean Paul Pezzi - EUA - Misioneros Combonianos
Seamus Finn – EUA – Oblatos de María Inmaculada
Amanda Lyons –EUA - Franciscan International
Aine O'Connor – EUA - Sisters of Mercy, Mercy International Association at UN
Zélia Cordeiro - EUA – Misionera Sierva del Espíritu Santo/VIVAT Internacional
Ofelia Vargas – Perú - Grufides
Pablo Sanchez - Perú – Grufides

[1Presidente de la Comisión Episcopal Brasileña para el Servicio de la Caridad, de la Justicia e de la Paz

Para contactos e mayores informaciones: iglesiaymineria@gmail.com

Tres días dedicadas a la justicia socio ambiental



Construyendo justicia ambiental para vivir en un ambiente sano.

El mundo enfrenta múltiples crisis ambientales. Esto afecta a millones de personas en la tierra, y pone en peligro no sólo el futuro de la humanidad, sino también la vida cotidiana. En el sistema actual, son las grandes empresas que tienen el control de las finanzas en el mundo, y que deciden el rumbo que debe tomar el mundo. Por ejemplo, en el departamento de Santa Cruz ya existen  hectáreas de soya, no por la producción de alimentación, sino por la producción de combustibles. ¿Es posible legitimar el uso de productos alimentarios en combustible para el funcionamiento de máquinas y transporte? Si esto no es razonable, ¿porqué se toman estas decisiones? Por ello es que el CEPA, en cooperación con el CEDIB (Centro de Documentación e Información Bolivia), organizó un foro público el día viernes 15 de noviembre y el VII congreso departamental de líderes ambientales, el 16 y 17 de noviembre. Fueron tres días intensos, donde el debate fue “por la construcción de una justicia ambiental”.

Foro público sobre extractivismo y minería en América Latina: amenazas y perspectivas.

El foro público se inició con las palabras del Hno. Gilberto Pauwels quién destacó que:“no solamente tenemos el derecho de controlar la minería, sino también la obligación y de hacerlo”. En esta frase se resume el objetivo del foro. Si se quiere poner en cuestión las actividades de la minería, es necesario tener la información correcta e independiente. En el foro se escucharon exposiciones sobre la realidad de los hidrocarburos y minería en Bolivia, como también de Perú hablando sobre el contexto actual de la minería en ese país. Fueron el Lic. Jaime Borda y Golda Fuentes quienes explicaron el caso de la Glencore-XStrata, una transnacional minera. Igual que en Bolivia, los últimos diez años, las actividades mineras han crecido en forma desmesurada hasta el punto que ahora el 20.3 por ciento de la tierra peruana se encuentra concesionada por la actividad minera. En comparación, Bolivia alcanza a un  5 por ciento de las concesiones mineras. Como en cualquier país donde se desarrolla la actividad minera, en el Perú también las zonas mineras son zonas que tienen altas tasas de pobreza. El crecimiento de concesiones mineras siempre está acompañado con un crecimiento de conflictos sociales, además de una intensificación de la resistencia de los pueblos. Por otro lado, estas protestas sociales son criminalizadas por las autoridades, lo que produjo la muerte de 195 personas durante los años del 2006 al 2011.

De las inversiones y exploraciones mineras en el mundo, 25 por ciento de las mismas se encuentran en América Latina. De las exposiciones dadas en este foro, se aprende que es importante considerar que no existen fronteras para los problemas ambientales, porque estos traspasan regiones nacionales e internacionales, por lo tanto la lucha de los pueblos es similar en todas partes.

El foro concluyó con el posicionamiento de las organizaciones sociales, originarias y comunidades afectadas respecto al proyecto de la  Ley de Minería. El posicionamiento fue el producto de un debate en la Escuela de Lideres donde se analizó y discutió sobre la realidad ambiental, el agua, la ley de minería,... Finalmente, se concluyó manifestando que la nueva Ley de Minería es de carácter neoliberal, que favorece más a las empresas privadas y las cooperativas.

VII Congreso departamental de líderes ambientales.
 
Los días sábado 16 y domingo 17 de noviembre, se desarrolló el VII Congreso Departamental de Líderes Ambientales donde más que doscientos participantes, entre  organizaciones sociales y grupos de jóvenes, analizaron los actuales problemas ambientales. El temario del Congreso abarcaba varios ejes temáticos: el agua, los residuos sólidos, el cambio climático y la minería. Para cada tema hubieron exposiciones por parte de expertos, quienes explicaron los problemas y soluciones para posteriormente dejar abierto el debate con comentarios del público.

En la sesión del día  domingo se construyó un pronunciamiento por todos los participantes, organizando  mesas de trabajo, donde los participantes podían hablar libremente sobre los diferentes temas abordados el día anterior. De estos diálogos y debates salieron consideraciones para dar soluciones constructivas a los principales problemas ambientales. Por ejemplo, en el tema del agua se dijo que ésta representa la vida, por lo tanto es indispensable para la vida de la gente, a la agricultura y a la ganadería, pero lamentablemente en la realidad no es así. En el tema de  minería, exigieron una política más estricta y con reglas claras para disminuir la contaminación; en el tema de residuos sólidos se concluyó que se debe diseñar estrategias a  largo plazo. Finalmente, en horas de la tarde se presentaron las conclusiones de donde salió un manifiesto final, el que fue consensuado y aprobado por todos los participantes.

Marthe Janssens
CEPA – CATAPA

viernes, 28 de diciembre de 2012

CORIDUP: Si nos permiten hablar…verdad en mano, digamos las cosas como son...


Una nueva ola de agresión se cierne sobre la Coordinadora en Defensa de la Cuenca del Río Desaguadero Lagos Uru Uru y Poopó (CORIDUP). Para nosotros no es desconocido el origen de dichas agresiones y la intencionalidad de las mismas; sostenemos vehementemente, que no es la representación genuina y legítima de los trabajadores mineros lo que pretende soslayar su responsabilidad ambiental acallando la voz de las comunidades que simplemente claman JUSTICIA AMBIENTAL. Son los operadores mineros (empresarios) que tratan rehuir su responsabilidad, utilizando trabajadores de base en algunos casos, y aunque sea triste decirlo, a algunos “dirigentes” y otros.

A estas alturas de los acontecimientos, es bueno dejar en claro algunos extremos que por respeto a las comunidades a las que representamos lo decimos de forma contundente y categórica:

RESPALDO Y CONFIANZA ES LA CONSTANTE QUE LE ASISTE A “DON FELIX”

Nos sorprenden las afirmaciones sin fundamento alguno publicadas en el matutino “La Patria” en fecha 23 del mes y año en curso, donde se publica un artículo de prensa bajo el rótulo de: “Denuncian a la CORIDUP por recibir financiamiento de ONGs extranjeras”.  Cuando se afirma “interés personal”, se están refiriendo a Don Félix Laime Tapia (Presidente de la CORIDUP). Don Félix como comúnmente se lo conoce, es un comunario de Santo Tomás; su constante dedicación a la labranza de la tierra y  al pastoreo, le han hecho merecedor de la confianza y el respaldo no sólo de su comunidad, sino de todas las comunidades afectadas por la minería que están aglutinadas en la CORIDUP (4 subcuencas). El hecho que pertenece al agro y su forma de vida simple, tiene mil testigos. Don Félix, no busca dinero “extra”. Su estilo peculiar de ejercer su cargo, le induce a realizar periódicamente sus reuniones de directorio y bajar constantemente a sus bases.

Sin mayor reparo, se utiliza la palabra “lucrar”. Si es que se tiene un mínimo de responsabilidad en la afirmación, se debe decir de dónde, de quién y cuánto.  Si estos extremos tuvieran el debido respaldo, tal vez nos ahorrarían la molestia de acusarlo en nuestras asambleas y expulsarlo, pero como no se tiene, entonces se recurre al expediente fácil de denigrarlo permanentemente y esperar que la duda envenene la consciencia de sus bases.

Don Félix, no recibe sueldo, no recibe honorarios, ni ninguna clase de pago. Contrariamente a lo que algunos suponen de forma maliciosa, Don Félix comparte la suerte de los dirigentes campesinos y originarios que no tienen la ventaja de ser “declarados en comisión”.  El apoyo que sí recibe es logístico con profesionales que le apoyan y la devolución de gastos realizados. La devolución se limita a gastos realizados  en viajes de visitas a las comunidades y de gestión a la ciudad de La Paz, por lo que tanto los técnicos, así como la comitiva (dos o tres personas) saben que solo se les reconoce sus gastos, sin recibir viáticos. Todo este accionar en algo más de 10 años de lucha, le ha permitido a Don Félix gozar plenamente de la confianza de sus bases.

Quienes se dan a la tarea de difamarlo, parece que no conocen o no saben que Don Félix es Presidente de la Coordinadora Nacional de Afectados por la Minería y Protección al Medio Ambiente (CONAMPROMA). En esa condición le toca representar y exponer la problemática ambiental a nivel nacional e internacional. Las instituciones y organizaciones que hacen posible su presencia en eventos de análisis ambiental, son los que cubren sus gastos tanto de pasajes como de estadía. Si le invitan, es porque ha llegado a ser un dirigente cuya capacidad de análisis ambiental es sumamente importante para Oruro y para el país. Ésta cualidad, sumada  a su compromiso por la región, le ha hecho merecedor de muchas invitaciones a las que en algunos casos ni siquiera puede asistir por falta de tiempo.

Don Félix tampoco tiene que ir a buscar financiamiento. Técnicos de instituciones y/o organizaciones internacionales como INTERSOL (Austria), CATAPA (Bélgica) y UMAVIDA (EE.UU) visitan a Bolivia y a Oruro. Colaboran técnicamente, buscando remediación a la problemática ambiental generada por la minería y el cambio climático. En alguna oportunidad invitaron a Don Félix y otros para ir a dar testimonio de lo que vivimos.

La comisión minera de LIDEMA, la red medio ambiental más importante del país, acompaña no solamente a CORIDUP, sino también a CONAMPROMA.

CORIDUP tiene como aliado principal al CEPA, obra de los misioneros Oblatos, quienes ya desde 60 años mediante Radio Pio XII y la pastoral minera están acompañando la lucha de los trabajadores mineros para una vida económicamente más justa, socialmente y culturalmente más digna, políticamente más participativa y laboralmente más seguro. La defensa del derecho de un medio ambiente sano para todos es parte de esta lucha.

¿Qué finalidad tiene el aseverar que la CORIDUP desarrolla campañas anti-mineras?. No se trata simplemente de un exabrupto dirigencial minera, se busca acallar la voz y el derecho de las comunidades afectadas por la minería a un ambiente sano. Del mismo modo nos preguntamos: ¿Qué finalidad tiene el aseverar que “no va ni un centavo a los comunarios”?. En CORIDUP existe la real conciencia de que el objetivo de la organización, es hacer que las instancias llamadas por Ley asuman su responsabilidad. El primer objetivo no es plantear la compensación económica a la que tienen derecho todas las comunidades cuyas tierras sufrieron la esterilización por contaminación minera. Lo que defiende la CORIDUP es el derecho a la verdad  sobre la contaminación y un trato justo para las comunidades y barrios.

Es lamentable que aparentemente no todos los dirigentes mineros están conscientes de que el cuidado del medio ambiente es parte indispensable de las operaciones mineras y que los dirigentes de la CORIDUP y otras organizaciones somos sus aliados comprometidos con la defensa de sus condiciones de vida, de trabajo y de sus propias familias. La preocupación de defender la calidad de vida en la región, es tarea de todos. Sorprende que dirigentes mineros no reconozcan el compromiso incondicional y solidario que reciben de otros actores de la población. Ni Don Félix, ni la CORIDUP, ni el CEPA  están en contra de la minería. Pedir que la minería reduzca al mínimo los daños ambientales a las aguas, las tierras y al aire en la región, en el país y el mundo, ¿acaso eso es delito?

CORIDUP
Coordinadora en Defensa de la Cuenca del Río Desaguadero, Lagos Uru - Uru y Poopó

viernes, 22 de julio de 2011

Justicia socioambiental, un reto para las Cartas Autonómicas

En un recorrido efectuado el día domingo 10 de julio por el grupo de Educadores Ambientales de CEPA a la localidad de Huanuni, se evidenció que la empresa minera Huanuni de Oruro en el proceso de explotación produce desechos o colas de mineral a la subcuenca Huanuni que se desemboca en el río Desaguadero y los lagos Uru Uru y Poopó. Este panorama no termina ahí, a ello se suma las aguas servidas producidas por la población y, al ingreso de la localidad, una cantidad importante de relaves de los desechos, labores también efectuados por trabajadores de la empresa para rescatar el 30% de estaño restante de la producción total.

Este escenario empeora cuando, a pocos kilómetros del ingreso a Huanuni, los días domingos la empresa quema los materiales en desuso como llantas, botas y prendas que los trabajadores ya no usan, generando la contaminación atmosférica que afecta la salud de la población.

Continuando con el recorrido hasta el ingenio de Machacamarca, pasando por Sora Sora, se observa un río contaminado por basura y plásticos como un panorama devastador, que continua hasta el lago Poopó, patrimonio orureño totalmente empobrecido de biodiversidad.

Sin embargo, aunque existen denuncias, como este artículo, y se han tomado acciones como el Decreto Supremo 0335 logrado por las comunidades, CORIDUP y CPEA basadas en la presión social, la problemática continua y las resoluciones para la mitigación de los daños no comienzan.

Nuestra preocupación como comunidad ambiental es el daño irreversible que se produce, por el cual muchas comunidades se ven afectadas en su producción agrícola y ganadera. En la ganadería se presentan malformaciones en los animales. A este problema se suma la pérdida de forrajes, en especial la totora que de acuerdo a los comunarios ya no alimenta, ni tiene nutrientes. Otra consecuencia es la desertificación de los suelos de Oruro. A consecuencia de tierras cada vez menos productivas, los habitantes de las comunidades migran al interior o exterior del país. Son muestras claras de injusticia ambiental.

Si la contaminación del agua, atmosférica y suelos se produce en estas dimensiones, debemos preguntarnos los orureños: ¿Cuánto destina la empresa y el gobierno para aplacar esos problemas?

Si la minería junto a los hidrocarburos son los recursos estratégicos del país y sí, como consecuencia de aquello, en especial de los hidrocarburos, se ha generado prosperidad a Tarija y Santa Cruz en particular, la minería, que ahora se encuentra en su máximo esplendor, ¿qué prosperidad ha generado a nuestro departamento?

La mirada de toda orureña y orureño debe estar en lograr justicia socio-ambiental, es decir: lograr beneficios de nuestros recursos y empeñarnos en el cuidado de nuestro medio natural para que se beneficien también las futuras generaciones. Es además un pedido especial que efectuamos como comunidad social para que se tome en cuenta en las cartas autonómicas que ahora se vienen construyendo.

Judith A. Condarco Gutiérrez

Neida J. Condarco Gutiérrez

Ramón Rodríguez Valdivia.

EDUCADORES AMBIENTALES