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jueves, 2 de abril de 2009

Uso de Subproductos de la Fauna Silvestre en Carnaval de Oruro

El pasado 28 de marzo, el representante de la Asociación de Conjuntos Folklóricos de Oruro indicó que las plumas que se utilizan en el carnaval son importadas de África, Europa e incluso del Brasil. Asimismo, se acotó que Sara Argata tiene licencia para importar esos productos desde hace años atrás. Probablemente sea cierto. Sin embargo, el uso de subproductos de la fauna silvestre en el carnaval de Oruro por distintas fraternidades ha despertado una polémica entre instituciones que adoptan diversas posiciones.

Creemos que el tema amerita un abordaje técnico, por lo que este artículo pretende aportar al debate desde esa competencia. Dos estudios realizados por la Facultad de Ciencias Agrícolas, Pecuarias y Veterinarias de la Universidad Técnica de Oruro, podrían ser ilustrativos a efectos de establecer la relación del uso de subproductos de la fauna silvestre en el carnaval y su efecto en la población de diferentes especies de la fauna en el municipio de Santiago de Andamarca, para tomar un caso.

En el estudio sobre el uso de subproductos de la fauna (Vargas, 2005), se señala que en la entrada del Carnaval de Oruro participan 22 danzas (entre folklóricas y estilizadas), las cuales son ejecutadas por 48 fraternidades y/o conjuntos. De todas ellas, se identificó que las danzas que usan subproductos de la fauna silvestre son: Morenada (dos conjuntos), Tobas (tres conjuntos), Suri Sicuri (dos conjuntos), Thinkus (tres conjuntos).

Vargas (2005), en su trabajo señala que el Conjunto Morenada Central Oruro decidió usar matracas (caparazón de quirquincho) el año 1954. En el mencionado año, 30 danzarines componían el bloque “Morenos”, de lo que se deduce que se utilizaron 30 matracas de quirquincho (Beltrán, 1961). En 1993, este grupo se divide en: Morenada Central Oruro y Morenada Central Oruro fundada por la comunidad Cocanis. De cualquier manera, el bloque “Morenos” de los dos conjuntos continuaron utilizando las referidas matracas. Estas agrupaciones de danzarines solían usar, también, plumas de suri sobre el sombrero, aunque, al parecer, en los últimos años estas se han sustituido por material sintético.

En la entrada del carnaval del 2003, en la Morenada Central Oruro había 469 danzarines de los cuales 130 tenían matracas de quirquincho. En la Morenada Cocanis, los componentes sumaban un total de 694. De ellos el bloque de “Morenos” contó con 283 participantes que usaron matracas (Vargas, 2005). En suma, se habrían utilizado, en tal ocasión, 413 matracas. Estos datos difieren del estudio realizado por Aguirre L. F. (2005) en el que se menciona que en el carnaval de 2005 se usaron 691 quirquinchos. Esta diferencia podría atribuirse al incremento del número de bailarines en ambos conjuntos.

Por otro lado, los danzantes de los Suris Sicuris (Suri Universitario y Suri Estilizado) en su vestimenta utilizan plumas de suri. El conjunto Suri Universitario tuvo alrededor de 30 bailarines que usan plumas de suri, de ellas se pudo cuantificar 4340 plumas equivalentes a 15 suris. Mientras que el Conjunto Estilizado Suri Sicuri usaron 2190 plumas en sus sombreros que equivalen a 8 individuos, sumando entre ambas a 23 suris.

La vestimenta de la danza de los Tobas (Tobas Zona Central, Tobas Zona Sud y Tobas Uru Uru), incluye el uso de plumas de suri en sus “chuncheras” y corona (bloque Cambas, Chunchos, Chipayas, Abuelos y Brujas, Macheteros). Haciendo algunos cálculos tendríamos que para el disfraz de 183 danzarines, en los Tobas Central, se habrían sacrificado 276 ejemplares de suri; en los Tobas Zona Sud, los suris sacrificados equivaldrían a 210 por 131 bailarines; mientras que los Tobas Uru Uru habrían sacrificado el equivalente a 82 suris. El total de suris sacrificados alcanzaría a 568 individuos entre las tres fraternidades.

En la danza de los Tobas también se utilizan alas de flamenco. Entre los tres conjuntos arriba mencionados aprovecharon 121 flamencos o pariguanas. Entre otras especies que se usaron en los tres conjuntos de los Tobas están: zorro (400 ejemplares), felinos; gato de pampa, gato andino, puma andino (80 individuos), rapaces (60 animales), buho, yaca yaca (50 aves), totalizando 590 individuos de la fauna silvestre (Vargas M., 2005).

La vestimenta de otras danzas como los Thinkus (Huajchas, Tolkas Jairas) también contempla la utilización de plumas de Suri, las cuales se usan en los sombreros y las monteras. Se estima que para el vestuario de 1171 danzarines, en los tres conjuntos mencionados, se sacrificaron 41 suris hasta el año 2003.

El acceso a estos subproductos en el mercado es sencillo. Se comercializan libremente en los mercados de la ciudad de Oruro (Fermín López y Campero) y en las diferentes ferias regionales (Huari, Challapata, Oruro, Caracollo) o, en su defecto, los comerciantes de lana y cuero los venden en sus tiendas.

Habrá que añadir que los subproductos de la fauna no solamente se utilizan en el vestuario de los danzarines, sino que también se aplica en la fabricación de instrumentos musicales, como es el caso de la utilización de caparazones de quirquincho en la fabricación de charangos. O, en el caso de los mismos quirquinchos, se los utiliza para extraerles la grasa con fines medicinales, su carne es comestible. Su caparazón es utilizado como amuleto y adorno, inclusive muchos los tienen como mascotas.

Por otra parte, sería importante conocer algunos datos de la población de estas especies silvestres. Precisamente Ronald Choque (2009) de la Facultad de Agronomía hizo un estudio de la población de la fauna silvestre en el municipio de Andamarca y arribó a los siguientes resultados: 337 suris, 4 cóndor, 1379 ejemplares de vicuña. La población de zorros llega a 32, mientras que las águilas son 43 unidades; las perdices son las más numerosas, en total asciende a 2256 individuos; los gatos andinos suman 30; la población de quirquinchos es de 1084 ejemplares; los halcones son 21 unidades y finalmente las lechuzas totalizan 28 individuos en los tres cantones del municipio. Queda pendiente un estudio más preciso que establezca la relación del impacto del uso de subproductos de fauna silvestre (en el carnaval) en la población de especies.

El hábitat de estas especies son las zonas áridas, dunales (extensas zonas de arena), pajonales y tholares (lampayares), lo que es característico el occidente del departamento de Oruro. Las poblaciones mencionadas se encuentran en toda la meseta central y sud del altiplano (Choque, 2009).

A modo de ir cerrando estos apuntes, creemos que sería importante trabajar en aspectos como: actualizar la inventariación del uso de los subproductos por las diferentes fraternidades en el carnaval, prohibir las nuevas adquisiciones que implican sacrificar las especies, reemplazar paulatinamente por otros productos sintéticos, estudiar la población de la fauna silvestre en el departamento de Oruro, incentivar los zoocriaderos de quirquinchos, suris y otras especies, con el objetivo de repoblar y, definitivamente, sancionar y castigar a los cazadores furtivos.

El presentar justificaciones con argumentos o sin ellos no resolverá el problema, más bien puede profundizar el conflicto. El trabajo interinstitucional entre el Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad y Cambios Climáticos, Prefectura de departamento, Asociación de Conjuntos Folklóricos de Oruro, Universidad Técnica de Oruro, municipios e instituciones afines a la protección de la biodiversidad debería orientarnos a emprender acciones que contribuyan a la protección y conservación de la biodiversidad del ecosistema de alta montaña.

Norma Mollo Mollo
CEPA - Oruro

viernes, 6 de marzo de 2009

Consideraciones para la Protección de la Fauna Silvestre

En ocasión de los carnavales pasados, una vez más, hemos presenciado la utilización de algunos recursos naturales por distintas agrupaciones de danzantes. Caparazones de quirquinchos (Morenada), plumas de suri (Suris), plumas de pariguana (Tobas) y otros recursos de la fauna y avifauna esencialmente, son parte de la vestimenta de estos grupos y, desde luego, están muy ligadas a la tradición e identidad de un determinado conjunto folklórico.

Este hecho implica afectar e impactar negativamente a nuestro ecosistema altiplánico que es frágil y sensible a pequeños cambios provocados por el hombre. Más aún cuando estos recursos naturales se encuentran en peligro de extinción o en su defecto son especies endémicas.

Existen corrientes ecologistas que exigen la prohibición total de la utilización de estos recursos naturales (fauna silvestre en particular) por los distintos conjuntos folklóricos en cualquier fiesta patronal (especialmente en la entrada del carnaval). Se pretende, así, decomisar las matracas con caparazón de quirquincho, el búho en el bastón de los Tobas, para citar algunos ejemplos. Las autoridades ambientales (Dirección General de Biodiversidad) inclusive indicaron que en este carnaval decomisarían todo lo concerniente al uso de la fauna y flora silvestre, situación que no ocurrió.

En la entrada del Anata Andino se pudo observar, del mismo modo, la utilización de plumas de aves.

En este asunto, creemos que no se trata tanto de posicionarse radicalmente, como de proponer ideas creativas a efectos de disminuir paulatinamente el uso de estos recursos en la fiesta de los carnavales:

  1. Realizar una cuantificación del uso de los recursos naturales por los diferentes conjuntos folklóricos en la entrada de carnavales; establecer su procedencia, costos y frecuencia de compra.
  2. La Secretaria de Recursos Naturales y Medio Ambiente, la Dirección General de Biodiversidad debería contar con un inventario de los recursos naturales en nuestro departamento (estudio poblacional, estudio etológico, etc.) para determinar si existe desequilibrio de la población.
  3. La Asociación de Conjuntos Folklóricos de Oruro tiene que coadyuvar en las tareas de conservación y preservación de los recursos naturales, con el apoyo en las investigaciones.
  4. Los que cuentan en sus manos con algún recurso natural deberían pagar una especie de licencia de uso, lo que supondría generar recursos económicos que servirían para la conservación de los recursos naturales. Recursos que podrían ser administrados por un Directorio conformado por la Autoridad Ambiental, ACFO, Universidad, Instituciones Ecologistas y otros.
  5. En el caso de las matracas, se puede precintar o poner sello a las existentes de modo de ejercer control sobre la extracción intensiva de los quirquinchos.
  6. Las campañas de sensibilización que realizan las diferentes instituciones con el objetivo de controlar el uso de los recursos naturales, no solamente tienen que realizarse en la época del carnaval sino durante todo el año.

Las campañas duras como las sanciones drásticas tienen que caerles a los cazadores furtivos, o los que realicen cazas ilegales de la fauna silvestre en particular. En varias oportunidades, comunarios de diferentes lugares denunciaron, por ejemplo, la caza salvaje de vicuñas: se ha reportado que cazadores encapuchados en motocicletas y munidos de rifles derriban vicuñas a las cuales extraen la piel aún estando vivas. ¿Qué acción se está tomando para evitar esto?.

Norma Mollo