Mostrando entradas con la etiqueta Lluvia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lluvia. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de febrero de 2014

Urus del lago Poopó en emergencia por desborde del río Tacagua



En días pasados las intensas lluvias, como en otras regiones del país, también afectaron a las familias urus del lago Poopó, particularmente a los comunarios de Vilañique, en la provincia Avaroa.

A parte de sus actividades de pesca en el lago Poopó, los urus también complementan su economía con labores agrícolas de baja escala, dado que sus tierras son muy escasas; aun así, la producción de quinua y papa es un importante sustento para las familias urus.

La precaria economía de los urus del lago, ahora tiene que enfrentar un problema mucho mayor, a raíz de las lluvias que ocasionaron el desborde del río Tacagua, que inundó sus pequeñas parcelas de quinua y, prácticamente provocó la pérdida de sus cultivos.

Los urus ahora piden a las autoridades atender esta difícil situación, porque consideran que las consecuencias serán de mucha gravedad para sus familias, lo cual no es una exageración, dado que los urus son pueblos altamente vulnerables en términos económicos y sociales.

UNIDAD DE CULTURAS – CEPA

lunes, 23 de marzo de 2009

Las Vigiñas: Una Técnica de Almacenamiento del Agua

22 de marzo Día Mundial del Agua:

Todos los años nos acordamos que el 22 de marzo es el DÍA MUNDIAL DEL AGUA. Seguramente para conmemorar este día muchas instituciones y organizaciones realizarán ferias, seminarios y reportajes; inclusive se escribirán artículos alertando que el agua se acaba y se contamina por la actividad del hombre, todo lo cual es indudablemente cierto. La problemática del agua, sin duda, es ahora más vigente que nunca, por lo que se hace preciso abrir un amplio espacio para reflexionar y actuar.

En esta perspectiva, en este artículo destacamos las prácticas de las comunidades campesinas del ecosistema de alta montaña respecto de técnicas tradicionales para la cosecha del agua. Es bien sabido que en dichas comunidades el agua es escasa y muchas veces de mala calidad, por lo que los pobladores, desde hace siglos atrás, han desarrollado estrategias para el tratamiento de aguas afectadas por la salinidad, por ejemplo.

El clima altiplánico, lo sabemos, es muy frágil y sensible. La poca precipitación pluvial y la mala calidad de las aguas superficiales (aguas saladas) se constituyen en serias limitantes para el desarrollo de los municipios del departamento de Oruro.

En el ecosistema de alta montaña, nuestro altiplano pues, básicamente contamos con dos estaciones: la seca (mayo – noviembre) y la lluviosa (diciembre – marzo). Estas condiciones han sido muy bien asimiladas por los comunarios que ancestralmente aplicaron y aplican técnicas de manejo de aguas de lluvia. Es el caso del almacenamiento del líquido elemento en las denominadas “Vigiñas” aprovechando la abundancia de agua en la época lluviosa.

Las “Vigiñas” son una especie de lagunas circulares que son excavadas por las familias campesinas en sectores estratégicos de sus terrenos (suelos arcillosos para retener agua).Tienen dimensiones variadas: desde 3 a 6 metros de diámetro y una profundidad de 1 a 2 metros. Generalmente son excavadas antes de las lluvias y se acumula agua durante los meses lluviosos para que en la época seca se conviertan en reservas de agua. De acuerdo a las dimensiones de las “Vigiñas” el volumen del agua puede alcanzar para toda la época seca o, en su defecto, construyen varias lagunas en diferentes lugares de su propiedad.

En sectores más críticos, donde el agua es salada (Toledo, El Choro, Chipaya, etc.), las técnicas de manejo de las “Vigiñas” no son tan simples, toda vez que tienen que hacer un tratamiento para reducir la salinidad, a parte de almacenar el agua. El tratamiento consiste en cubrir la pared y la base de las “Vigiñas” con piedra caliza (carbonato de calcio). Testimonios de comunarios dan cuenta de esta técnica: “…yo vivo en la comunidad de Jausu. Antes tenía mi vigiñita para que mi llama y mi oveja tomen agua en los meses que no llueve, pero ahora todita mi agua sea vuelto salado. Mis abuelos me decían cuando tu agua es salada tienes que meter piedra K’atavi, eso lo va desalinizar. Por eso he metido piedra k’atavi en mi vigiña y el agua ya no ha salido tan salada”.

Esta técnica de tratamiento ha tenido resultados muy positivos, situación que es manejada empíricamente por los comunarios desde antes de la conquista española y aparentemente ha disminuido la concentración de sales en el agua. Lo interesante es que este sistema es de fácil manejo, sencillo, de bajo costo y efectivo.

De acuerdo a lo manifestado por los pobladores de las comunidades rurales, las “Vigiñas” tienen que ser mantenidas haciéndoles limpieza de sus sedimentos cada año. También la invasión de las algas hace que se tenga que limpiar por lo menos dos veces por año, sacando las algas de las lagunas. Las aguas que se almacenan en las “Vigiñas” son bebidas por los ganados (llama, ovino, vacunos), también en muchos casos son utilizadas por los comunarios para el aseo personal y como agua potable.

Parece evidente que la necesidad ha hecho que los comunarios desarrollen técnicas de manejo de aguas contaminadas o de mala calidad. En cualquier caso, los comunarios realizan sendas acciones de remediación y mitigación con esta técnica.

Es hora de tomar conciencia sobre la problemática del agua. Creemos que estas prácticas son altamente ilustrativas en el cuidado de este elemento vital.

En el caso de la ciudad de Oruro, el consumo diario de agua cada persona es de 100 litros por día en promedio. Sería pertinente preguntarnos: ¿Cuánta agua de los 100 litros reciclamos? ¿Será que estamos esperando que se termine el agua para recién preocuparnos? ¿Será justo que las empresas mineras e industriales no paguen por el uso del agua en sus operaciones? Según información del SELA nuestra ciudad tiene garantizado el agua hasta el año 2015. Después de eso ¿que nos espera?

Norma Mollo Mollo
CEPA

jueves, 12 de febrero de 2009

Torrencial Lluvia en la Ciudad de Oruro

La torrencial lluvia caída en nuestra capital entre las 14:30 y 15:30 del día lunes 9 de febrero, desnudó una vez más las condiciones precarias en las que nos encontramos los orureños respecto del sistema de drenajes que en estas ocasiones debiera funcionar perfectamente. El centro de la ciudad prácticamente se inundó.

Si bien la mayor parte de la responsabilidad recae en la gestión de nuestras autoridades municipales y prefecturales, no sería nada ético ni constructivo estrellarnos solamente contra las referidas autoridades por las serias dificultades atravesadas el día en cuestión. “Es que el problema es mucho más…”, comentábamos con Don José, quién tiene su puesto de venta entre las calles Velasco Galvarro y Aldana frente a la estación de ferrocarril. Después de unos 30 minutos de lluvia, Don José veía con impotencia que el agua le llegaba a la pantorrilla y que su puesto de venta estaba por inundarse. ¡Qué nomás hacen!!! repetía con bronca contenida.

Viendo en el lugar de los hechos, viendo el agua turbia que se acumulaba rápidamente, uno podía encontrar hacerse algunas preguntas e intentar algunas respuestas: ¿Qué ocasionó el taponamiento en las boca tormentas de ese sector? Como casi siempre eran bolsas de yogurt, plásticos de todo tamaño y color, botellas desechables, platos desechables y cartones, entre otros.

Ahora bien, así como en el tema de la educación, la seguridad ciudadana y otras problemáticas, la responsabilidad, se dice, “Es tarea de todos”. De todos sí, pero de unos más que de otros, y en este caso las políticas de recojo de residuos sólidos (barrido y recojo de basura) de nuestro municipio parecen limitarse a asignar la tarea a una determinada empresa ¡y listo! Cuando en verdad debiera asumirse con mucha más responsabilidad, es decir, tomar siempre en cuenta que febrero no es cualquier mes, que al margen de saludar la gesta del 10 de febrero todos los años, sobre todo nos exponemos a los ojos del mundo por nuestro famoso carnaval y, como sabemos, es este el acontecimiento que atrae a miles de turistas a Oruro.

Si la parte a la que nos referimos es responsabilidad de las autoridades, ¿Dónde está nuestra responsabilidad como ciudadanos?, ¿Cuándo se hará manifiesta nuestra conciencia ecológica?, ¿Cómo es que aprenderemos a poner de una vez por todas las cosas en su lugar? (vg. la basura, en el basurero). ¿Qué pasará si en pleno sábado de peregrinación o domingo de carnaval nos cae otra lluvia como el de ayer? ¿No será que estamos confirmando una vez más nuestra triste condición de ciudad del tercer mundo y de cuarto mundo cuando se trata de otros servicios como son los baños higiénicos?

Como van las cosas y junto a Don José nos diremos una vez más ¡NO ESTAMOS PREPARADOS!

Clemente Paco
CEPA