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viernes, 4 de marzo de 2011

El Carnaval de Oruro: ¿Un Evento Intercultural?

Alicia: El Carnaval de Oruro, ¿se puede considerar como una fiesta cristiana? ¿Cuál es su significado?

Gilberto Pauwels (CEPA): El Carnaval de Oruro tiene muchos significados, de diferentes orígenes y según la visión de los diversos grupos de actores. De origen, no; no es una celebración cristiana. Es una fiesta, podríamos decir, de los pueblos originarios de Europa, relacionada con la primavera, con la siembra y la alegría por el reinicio de la nueva vida en la naturaleza. Transplantada a las Indias Occidentales, en nuestro caso a los Andes, la fiesta del Carnaval es por un lado para las elites de las ciudades y centros mineros una oportunidad para expresar su identificación con la cultura de Europa, mientras que, por el otro lado, en el campo y las comunidades rurales, al final del tiempo de lluvia, se incorpora en los festejos por la cosecha, como agradecimiento por los alimentos producidos. Inicialmente no tiene nada de una fiesta cristiana.

Alicia: Pero, cuando llegó de España esta fiesta originalmente "pagana",-como se decía antes, - ya formaba parte del ciclo de fechas católicos durante el año. ¿No tiene que ver algo con el inicio de la Cuaresma?

Gilberto: Así es. En el calendario litúrgico de la Iglesia, el día importante en realidad es el Miércoles de Ceniza, la liturgia del inicio oficial de la Cuaresma, es decir los cuarenta días de preparación para la Semana Santa y Pascua. En aquellos tiempos, el tiempo de Cuaresma era muy exi

Así que, antes de entrar en esta época bastante prolongada de austeridad, durante el Carnaval las autoridades de la Iglesia, de alguna manera, cerraban un tiempito los ojos y se mostraban más tolerantes con la transgresión de las normas acostumbradas de la convivencia cotidiana, hasta cierto grado. Se podía consumir abundantemente las reservas de bebidas y comidas que iban a ser restringidas durante el Cuaresma. Se podía burlarse de las autoridades civiles y religiosas; criticar situaciones y costumbres con mayor libertad. En el caso de los pueblos originarios, hubo además mayor tolerancia para realizar ritos ancestrales, que normalmente se realizaban en la clandestinidad.

Este aspecto de la transgresión de normas, sigue presente en el Carnaval de Oruro, a pesar de que ha quedado poco de las restricciones posteriores del Cuaresma. Podemos compararlo con una persona que, antes de entrar en una huelga de hambre, toma una comida abundante, para poder aguantar mejor lo que viene después. Seguimos con la fiesta de la abundancia, pero olvidándonos de su razón de ser original. Si actualmente hay restricciones posteriores, muchas veces es simplemente por que se ha gastado demasiado dinero en la fiesta.

Alicia: Volvamos al Carnaval de Oruro. En las prácticas de la gente, poco tiene que ver con el Cuaresma, pero mucho con la Virgen del Socavón. ¿Qué habrá pasado para que sea así?

Gilberto: El Carnaval de Oruro ha mantenido las características de fiesta de abundancia, de derrocha y de transgresión de normas, pero circunstancias y decisiones históricas lo han dado una identidad propia y única. Los hechos son de conocimiento general: después del redescubrimiento de un retrato de la Virgen de la Candelaria sobre una pared de adobes, cerca de una bocamina, se decide reestablecer su fiesta, pero no el 2 de febrero, sino a ocasión de las festividades del Carnaval. Fue durante la época pre-revolucionaria de descolonización, a fines del siglo XVIII. Se puede decir que la confrontación entre el mundo español-cristiana y el mundo andino-originario fue superada ritualmente en esta fiesta común. Es además un encuentro entre los "indios"-trabajadores-mineros y los blancos-patrones, entre comunidades originarios y la ciudad. Los "diablos" bailan en las calles; los ángeles aceptan la presencia de los supay en el santuario. La figura central en todo eso es la Virgen del Socavón. Es un evento intercultural por excelencia, que ya poco tiene que ver con el significado original del Carnaval. Pero....

Alicia: Es un evento intercultural, pero no igualitario, no con equidad entre las culturas. Parece más bien que los "ángeles" blancos han vencido a los "diablos" morenos, que se ven obligados a someterse a la Virgen. ¿No es más bien la confirmación de una sociedad dividida entre los que dominan y los dominados?

Gilberto: Si y no. Hay que tomar en cuenta, tal como hemos dicho al inicio, que el Carnaval tiene diferentes significados, que hay diferentes lecturas según el grupo de actores. Puede ser que parte de la población urbano lo ve así: los "diablos" del mundo religioso andino, de las minas y del campo, vienen a someterse a la Virgen que representa el mundo urbano. Pero parte de los mineros y originarios pueden tener otra lectura: la visita a la Virgen es una reconquista simbólica del territorio de la ciudad, venimos a reconfirmar nuestro pacto con la Virgen. Ella, finalmente, es morena.

De hecho, pienso que la idea de la confrontación se ha ido debilitando, para muchos la fiesta del Carnaval es una expresión de la identidad orureña: originaria, minera y comerciante; andina y católica; integradora e incluyente, itinerante y hospitalaria.

Alicia: Entre los bailarines, en la vestimenta y detrás de muchas máscaras que representan los ancestros y la historia andina, hay toda clase de gente, también entre los devotos a la Virgen y los participantes a los ritos andinos, lo que parece dar razón a lo que dices. Pero, ¿cómo explicas entonces el surgimiento y el gran éxito del Anata, actualmente ya con más que cien grupos de participantes, como expresión originaria? ¿Acaso no se puede consideran como una reacción en contra de la discriminación que se ha percibido en las posibilidades de participación al Carnaval oficial y urbano de Oruro?

Gilberto: Puede ser que ha habido esta clase de motivaciones. Sips, es verdad que la población urbana se ha apoderado de las costumbres de los pueblos andinos para su Carnaval, pero la ciudad a su vez se está volviendo cada vez más originaria. Yo prefiero ver el Anata como parte del proceso de la revitalización de las culturas andinas. Desde antes ya existe el "otro" Carnaval del Domingo de Tentaciones al cual participan las comunidades campesinas. Con el Anata -y otras manifestaciones como el Jallu Pacha de las comunidades relacionado con el Cóndor,- la participación del campo al conjunto del Carnaval de Oruro se ha fortalecido mucho. El Carnaval en las "marka" se caracteriza por la visita que hacen las comunidades a sus pueblos centrales de la cuales dependen, para festejar juntos y en competencia mutua las cosechas y para visitar a las autoridades. Es lo mismo que se hace referente a la ciudad -capital. Es algo positivo.

Alicia: ¿El Carnaval de Oruro como fenómeno global, seguirá manteniendo su originalidad?

Gilberto: Yo creo que sí. Va seguir creciendo y va haber cambios, pero es tan diferente de un carnaval común y corriente, que no puede perder ya su originalidad. Hay todo un pueblo que lo vigila y lo protege. Es parte de nuestra identidad.

Alicia Cuiza Churqui

viernes, 11 de febrero de 2011

La Virgen del Socavón y los Ancestros

Alicia: Acabamos de festejar la Virgen de Candelaria el 2 de febrero. ¿Por qué por segunda vez tendremos una Entrada a su honor a ocasión del Carnaval?

Gilberto Pauwels (CEPA): Eso es una decisión histórica de los habitantes de Oruro, más concretamente de los mineros. Fue tomada esta decisión colectiva después del entierro de Chiru Chiru, todavía en la época colonial. Antes habia dos fiestas: por un lado la fiesta patronal del Barrio Minero dedicada al la Virgen, y por el otra lado la fiesta del Carnaval, en la cual el Tio de la Mina tenia un lugar central. La junta vecinal del barrio se reunió y una de las decisiones que tomaron fue de juntar las dos fiestas en una sola, en la del Carnaval. Las razones que se mencionan en el relato de J.V. Zaconeta son: en estos días ocurrió la muerte de Chiru Chiru y el redescubrimiento de la imagen de la Virgen en su morada y, en segundo lugar, era el único tiempo en el año en que los mineros podían gozar de tres días de feriado para una buena fiesta. De hecho, con eso, estaban haciendo algo revolucionario: estaban unificando una celebración muy católica - una fiesta mariana - con otra, considerada de su adversario, del diablo, del demonio, que había sido identificado como el Supay. Según la visión de la Iglesia en aquel tiempo, hacían algo imposible.

Alicia: Pero lo hicieron y se mantiene hasta ahora. Es propio de nuestro Carnaval de Oruro. ¿Cómo explicas eso?

Gilberto: Es que la vivencia religiosa del pueblo no es siempre lo que quisiera y piensa la Iglesia institucional. Según la visión de la Iglesia, la Virgen se enfrenta con "los espíritus del mal", mientras que en la visión popular, la Virgen se encuentra con "los nuestros", con nuestros antepasados, con nosotros mismos. Esa es la verdadera decisión de los vecinos del barrio minero: basta ya de enfrentarse, déjanos encontrarnos. Permítanos de festejar juntos: la Virgen y su Hijo, los Supay, los Incas y todos estos grupos que reflejan algo de nuestro pasado y nuestro ser. Dos siglos después los obispos en el Concilio Vaticano II dicen lo mismo: basta ya de enfrentarse con las religiones nativas, en ellas está presente la Semilla del Evangelio, hay que respetarla y descubrirla. Eso es, creo, un gran mensaje del Carnaval de Oruro. Ha demostrado que lo aparentemente imposible, de hecha ya fue parte y es parte de la vivencia religiosa de los habitantes de las comunidades y ciudades de los Andes.

Alicia: Así que el Tio, la Diablada o los Supay no representan los "espíritus del mal", aunque llevan la vestimenta del demonio de la tradición cristiana, traído desde Europa, igual como la Virgen. ¿A quién o a quiénes representan entonces los diablos que durante Carnaval visitan a la Virgen del Socavón o que están presentes en los socavones y reciben durante todo el año la atención de los mineros?

Gilberto: Lo que portan los Supay y el Tio son disfraces. En eso tienes razón. Han sido impuestos y encubren una realidad diferente, que no es importado. Existe un Memorial para el Rey Felipe II del año 1588 que es muy claro al respecto. Su autor es el padre Bartolemé Alvarez, que fue párroco de Sabaya y Aullagas (ahora Pampa Aullagas) en aquellos tiempos. Escribe que es falso, que es un error grande decir que Supay es el nombre del diablo. Afirma que el nombre Supay solamente se usa para los muertos que están en las sepulturas. Los Supay son personas que antes han vivido entre ellos, con quienes se comunican y a quienes entregan ofrendas. Podemos decir que el culto a los antepasados que forma parte de la religión ancestral, es comparable con la manera en que los cristianos mantienen viva la memoria de los santos. Quiere decir que el Carnaval de Oruro es el gran encuentro de la Virgen con el pasado, la tradición, la identidad y la vivencia religiosa andina. Fue un gran error, durante el proceso de cristianización, identificar los ancestros como espíritus malos. Los mineros de Oruro abrieron el camino al reencuentro.

Alicia: Los Supay son de aquí, y la Virgen?

Gilberto: También. Conocemos los relatos orureños sobre la ñusta incaica que se convirtió en la Virgen del Socavón. Escuché, en las comunidades, tradiciones orales que dicen que la Virgen está aquí desde siempre. La imagen de la Virgen de Candelaria probablemente se presentó aquí primero como Virgen de Copacabana, pero se encarnó de nuevo. La vela de cebo de llama, ya dio luz en las minas de Oruro en la época de los Incas. Eso me hace pensar en el primer mandamiento que nos repitieron una y otra vez en la formación como misioneros: "Recuérdense siempre: antes de que llegue el primer misionero, Dios ya está presente." Evangelizar no es imponer es descubrir.

Alicia: En este sentido, el Carnaval de Oruro representa una oportunidad única de acercamiento y de diálogo. Pero, ¿somos realmente tan originales; no ha pasado algo similar en otras partes?

Gilberto: De hecho la necesidad de un diálogo interreligioso se presenta en todas partes, con mayor fuerza. Es un tema emergente para todas las iglesias, agrupaciones y expresiones religiosas. Pero en relación a la fiesta de la Virgen de Candelaria y el Carnaval, Oruro representa una experiencia única. Es llamativo lo que se vive en Puno (Perú) el 2 de febrero. Merece un estudio comparativo en algunos aspectos. Tengo conocimiento que en Chile hay por lo menos 12 lugares que tiene la Virgen de Candelaria como patrona. Y sí, hay un centro minero (de carbón) donde también la celebración de la Candelaria se une a la fiesta de Carnaval. Se llama Lota, cerca de Concepción. Lo más llamativo es la "chaya" (ch'alla), con juegos de agua de los cuales entre otros, los pasajeros del tren son víctimas. Más grande y conocida es la fiesta de la Candelaria del santuario de San Fernando, cerca de Copiapó, también zona minera. La fiesta se celebra el 2 de febrero y tiene como baile típico, el de los chinos. La Virgen Minera del Carnaval de Oruro es única.

Alicia: Lo que implica una responsabilidad muy grande...

Gilberto: ... una responsabilidad que sobrepasa el mismo Carnaval como acontecimiento. Si aquí la Virgen provocó un reencuentro con los Supay, como "diablos" y como ancestros, nos toca dar seguimiento a lo que alguna vez el pueblo de Oruro puso en marcha.

Alicia Cuiza Churqui

jueves, 18 de febrero de 2010

Raices y Ramas del Carnaval de Oruro

El Carnaval de Oruro tiene muchas raíces y muchas expresiones propias que le dan una originalidad única. Es suficiente mencionar algunas de ellas para darse cuenta de la complejidad, la riqueza y los conflictos latentes que se han acumulado y se manifiestan en este evento.

Una de las raíces más profundas en esta época del año es el agradecimiento a la Pachamama, por la cosecha, por la producción. Las comunidades rurales no lo celebraban solamente en sus chacras y corrales, sino también en sus pueblos y en la misma ciudad, ante las autoridades.

De alguna manera los mineros hacían lo mismo. Exponían y entregaban al patrón las mejores muestras de su producción y recibieron una recompensa generosa para poder armar una fiesta abundante y prolongada. Agradecieron al Tío, dueño de los minerales, por la "cosecha" que les permitió.

En el centro mismo de Oruro y otras ciudades, el carnaval se celebró según el modelo que trajeron los conquistadores, con máscaras y fiestas sociales en los salones. Antes de iniciar el tiempo austero de Cuaresma, en preparación a la Semana Santa, pudieron permitirse una última transgresión de las reglas establecidas de una vida ordenada y reglamentada según las normas de la Iglesia.

Las autoridades eclesiásticas, momentáneamente, tuvieron que "cerrar los ojos", tanto ante la celebración desfrenada al estilo europeo, como ante la reactivación de los ritos ancestrales de los "indios" en el campo y en las minas. Así se festejaba el Carnaval en todas partes, conforme a la estructura y segregación colonial vigente.

Todos Santos y el Carnaval fueron las celebraciones más ligados a los antepasados, mientras que al mismo tiempo, por el otro lado, las fiestas patronales representaron la reorganización de una nueva sociedad alrededor de los templos cristianos, en ciudades, barrios y poblaciones. Cada época tuvo sus momentos fuertes, sus propios espacios y tiempos.

Pero, según la tradición oral recogida el principio del siglo XX (no sabemos en qué medida respaldada por documentos escritos, accesibles en aquel tiempo), en el año 1789 ocurrió algo muy extraña e inédito en la ciudad de Oruro, algo que rompe el esquema sociocultural vigente. Los mineros, que estaban acostumbrados a festejar su Carnaval del Tío (nombre dado al "diablo"), tenían al mismo tiempo desde los primeros años de la Conquista en el cerro una capilla dedicada a la Virgen de Candelaria, que por la cercanía al socavón de Pie de Gallo, fue considerada y rebautizada como Virgen del Socavón. La muerte violenta de un devoto de la Virgen (Nina Nina o Chiru Chiru, según las versiones), por haber robado de un pobre o por haber raptado la hija de un comerciante, reactivó de una manera extraordinaria la devoción a la Virgen, por su supuesta intervención milagrosa en el acontecimiento a favor de su protegido.

Los vecinos del Barrio Minero se reunieron y tomaron una serie de medidas para asegurar la debida atención a la Virgen. Decidieron que la entrada a la mina cercana a la capilla, tendrá como nombre Socavón de la Virgen (y ya no Pie de Gallo). Optaron por celebran anualmente una gran fiesta, pero ya no el 2 de febrero, día de la Candelaria, sino en los días de Carnaval, cuando tenían tres días de feriado. Además determinaron que en esta fiesta iban a bailar disfrazados de diablos. Proclaman la Virgen del Socavón como patrona, no solamente del barrio, sino de los mineros de la región de Oruro.

De esta manera nacieron el Carnaval de la Virgen (que tiene como protagonista la Virgen de Candelaria que ya antes había adoptado el nombre de Virgen del Socavón) y también la Diablada como baile (a partir de los diablos que ya antes estaban presentes en los sociodramas catequísticos de la lucha "entre el bien y el mal, entre ángeles y diablos, entre lo cristiano y lo pagano, entre lo civilizado y lo salvaje".) La originalidad del Carnaval de Oruro está en su origen.

De esta manera se inició un proceso de acercamiento entre las diferentes manifestaciones del Carnaval en Oruro. Las celebraciones originarias de mineros y campesinos se vincularon con la urbana, lo cristiano con lo andino, y así poco a poco se llegó a una sola entrada hacia el santuario de la Virgen del Sovacón, sin descuidar en otro momento el culto a los animales petrificados andinos, sobre todo la víbora, el sapo y el cóndor. Oruro es el único lugar donde se celebra el Carnaval de esta manera, integral e integrado.

Hasta aquí un especie de resumen de lo hablado y discutido durante un "Diálogo Abierto" organizado por el grupo Amerindia y co-auspiciado por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Oruro. El diálogo fue introducido por Gilberto Pauwels, director de CEPA, complementado por comentarios del padre Bernardino Zanella, rector del Santuario de la Virgen del Socavón, miembros de Amerindia Oruro. Entre los más de 30 participantes al diálogo hubo investigadores de las universidades y de otras instituciones, periodistas y funcionarios de la prefectura y la alcaldía.

La presentación culminó con la siguiente pregunta. Mientras que la historia del Carnaval ha sido un proceso de integración de elementos de diversos orígenes en una sola celebración original, ¿no podemos considerar lo que pasa actualmente como un proceso de desintegración que puede llevar a la destrucción de la identidad original del Carnaval de Oruro? Vemos que los campesinos y pueblos originarios han vuelto a sus propios celebraciones (Anata y Jallupacha); la Iglesia ha reactivado la fiesta de la Virgen de Candelaria con una peregrinación, el día 2 de febrero, con la participación de mineros; los músicos y los artesanos tienen sus propios actos; la celebración del Domingo de Tentación se ha dispersado; el Carnaval se está volviendo cada vez más espectáculo,...

Las respuestas no dejaron lugar a dudas. Los participantes al Diálogo consideran que el Carnaval tiene tantas facetas y significados, que no se puede celebrar todo en un solo día con la misma intensidad; está bien que cada elemento importante tenga sus propios espacios y tiempo. Inclusivo, decían, hay que poner la celebración del Carnaval en su contexto más amplio: el contexto histórico que promueve los cambios, el ciclo del año agrícola, los cambios sociales y políticos, las migraciones,... No hay que tener miedo a los cambios, a condición de que se realicen con la participación y bajo el control social del pueblo. Cambiar permanentemente es la suerte de todo proceso vivo e intangible.

El grupo Amerindia y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Oruro, tienen la intención de organizar un Diálogo Abierto sobre diferentes aspectos de la vida cotidiana en la ciudad y el departamento, cada primer miércoles del mes. De la misma manera, ya desde un año, Amerindia Oruro hace un análisis crítico de la realidad regional en el programa de radio "Contexto...con textos", cada sábado en Radio Pío XII de Oruro, de horas 12 a 13.

Gilberto Pauwels
CEPA - AMERINDIA

viernes, 27 de febrero de 2009

El Origen del Carnaval de Oruro

Cuando se habla del origen del Carnaval de Oruro, se mencionan diferentes textos, que se tipifican como relatos, tradiciones orales, leyendas o mitos. De hecho se trata de cuatro historias diferentes que juntas explican el origen y el significado único del Carnaval de Oruro.

1. Las plagas de Huari, publicado por Vicente Terán en 1943.
Esta leyenda cuenta como el "semidiós o monstruo" Huari intenta castigar a los Urus por adorar a Pachacamaj, representado por Inti. Les manda, una tras otra, cuatro plagas: una víbora, un sapo, un lagarto y hormigas para que destrocen la ciudad. No logra su objetivo por la intervención de una ñusta, que mata a los animales y les convierte en piedras y en arena. Esta mujer salvadora se identifica posteriormente como la Virgen del Socavón.

De este manera se explica la celebración de los ritos, tanto andinos cono cristianos, del Carnaval de Oruro.

2. La lucha entre ángeles y diablos (ángeles caídos).
La historia de la lucha celestial entre los ángeles y su réplica en la tierra, están presentes en los conocidos "relatos" o espectáculos teatrales que forman parte de la celebración del Carnaval de Oruro. Un personaje central en la sumisión de los diablos es San Miguel, patrono del Asiento Minero San Miguel de Oruro, que en 1606 se transformó en la ciudad San Felipe de Austria, hoy Oruro.

3. El castigo al ladrón Chiru-chiru, publicado por José Víctor Zaconeta en 1925.
Según la tradición oral, Chiru-chiru (sobrenombre que proviene de un pájaro) fue un vagabundo y ladrón que gozaba de la protección de la Virgen del Socavón mientras quitaba bienes de los ricos para compartir con los pobres. Cuando un día más bien quiso robar de un pobre, quedó desamparado por la Virgen, fue descubierto robando y herido mortalmente. Su muerte fue la ocasión para redescubrir la imagen de su veneración, que fue la Virgen de Candelaria, pintada en la pared de su guarida, que desde entonces se transformó en "el sitio de una romería incesante".

4. La fuga frustrada de Nina-nina (1789), publicado por Emiterio Villaroel en 1908
Otra tradición oral cuenta lo que pasó con Anselmo Belarmino, alias el bandido y ladrón Nina-nina, el sábado de Carnaval del año 1789. Después de poner una vela y de orar "ante la imagen de una Virgen de Candelaria, pintada en la pared de un solar abandonado y casi destruido", Anselmo va a la tienda de Lorenza, su enamorada. El padre de la chica, Sebastián Choquiamo, les había negado el permiso de casarse y por eso optan por escaparse de la casa. Pero, durante la fuga, se enfrentan con el padre, lo que da origen a una pelea, en la cual Anselmo cae moralmente herido. Al joven abandonado se presenta una "joven hermosa" que le lleva al hospital y que llama al cura Don Carlos Borromeo Mantilla para que le reciba la confesión. Anselmo cuenta al sacerdote que ha sido ayudado por la Virgen de la Candelaria y le revela el lugar oculto donde se encuentra la imagen de la Virgen, de la cual es devoto. Desde entonces nació "el culto frenético que se profesa a la Virgen del Socavón".

Es evidente que cada uno de estos textos ha aportado de diferente manera al Carnaval de Oruro.

Las luchas míticas contra los animales diabólicos y con los mismos diablos, presentan el contexto global: participamos a una confrontación histórica entre dos mundos, entre por un lado la civilización española y la religión católica de la Virgen y de los ángeles y por el otro lado el mundo andino, considerado como de los diablos.

Las historias de Chiru-chiru y de Nina-nina tienen como finalidad explicar cómo surgió concretamente la veneración de la Virgen del Socavón. Los relatos no son contradictorios. Ambos relatos presentan un hecho histórico que puede explicar el inicio de la fiesta en honor de la Virgen de Candelaria, no el 2 de febrero, sino en los días de Carnaval. Ambas historias coinciden en que la muerte violenta de un personaje, que nadie había identificado anteriormente como el autor de las frecuentes robos en la ciudad, hace que se redescubre una imagen olvidada de la Virgen de Candelaria en una zona abandonada de la ciudad. El hecho mismo del redescubrimiento no es extraño. Oruro que antes había llegado a ser una urbanización de hasta 75.000 habitantes, en aquellos tiempos se había reducido a una población de apenas 5.000 habitantes. Gran parte de ciudad estaba en ruinas.

¿Pero cuál haya sido el acontecimiento preciso que dio origen al Carnaval orureño, ¿la infidelidad del buen ladrón Chiru-chiru o la historia de amor de Nina-nina? Me parece evidente que ha sido el asesinato del novio y eso por varias razones:
  • El es relato más antiguo.
  • Proviene de un presbítero que lo presenta como la transcripción de un manuscrito ya existente con la finalidad de que motiva la Novena de la Virgen del Socavón. Contiene fechas y nombres.
  • La historia de amor de Nina-nina es algo común y corriente en la vida cotidiana, mientras que el cuento de Chiru-chiru parece un cuento educativo, inspirado en la tradición andina y cristiana, que sostiene que quién ayude a los pobres, recibirá favores divinos. Así por ejemplo, se cuenta que el Dios Viracocha visita a las familias como un anciano hambriento y desamparado y que posteriormente apremia a los que le han recibido generosamente.
  • J.V. Zaconeta, autor de la historia del buen ladrón, menciona que ha interpretado y adaptado la tradición "a la versión que nos ha parecido más lógica". Así por ejemplo, dice que no le parece aceptable que la Virgen puede haber abandonado al herido en el hospital en manos humanos.
Sean lo que sean las circunstancias en las cuales se ha redescubierto la imagen de la Virgen de Candelaria, queda la pregunta cómo se ha llegado concretamente a unir la fiesta de la Virgen a las festividades de Carnaval. Eso es el punto más original del Carnaval de Oruro, para lo cual J.V.Zaconeta nos da una explicación.

Una vez enterrada la persona asesinada, que había sido identificada como el ladrón desconocido y como devoto de la Virgen redescubierta, los vecinos de Barrio Minero, al cual pertenece la Virgen, se reúnen y llegan por unanimidad a ciertos acuerdos:

1. La Virgen del Socavón.
Deciden de cambiar el nombre de la mina que trabajan de "Pie de Gallo" en "Socavón de la Virgen".

El nombre "Pie de Gallo" ya existía antes de la fundación de la ciudad y tiene su origen en el hecho de que las vetas de plata están ubicadas de tal manera "que se hace un modelo en forma de pie de gallo" (Informe de Felipe de Godoy, 1607). En el cerro Pie de Gallo hubo además ya en este tiempo dos vetas con el nombre "Virgen de Copacabana" (originalmente de Candelaria), en propiedad de Juan Xuares de Yllanes. Así que no es de sorprender que la Virgen de Candelaria, ubicada cerca del llamado socavón de la Virgen, pronto hubiera recibido el nombre de Virgen de Socavón.

2. El Carnaval de la Virgen.
La decisión más importante es de organizar anualmente una fiesta de la Virgen, como corresponde a una Santa Patrona.

Pero lo original es, y aquí está precisamente el origen de la originalidad del Carnaval de Oruro, que deciden que la fiesta sea movible y que se celebre el sábado de Carnaval, "pese a los calendarios, bulas y ritos de la Iglesia Católica". Desobedientes a las normas de la Iglesia, los mineros deciden de fusionar el Carnaval, - lo que se puede considerar como la fiesta más andina del año, - con una fiesta patronal, que se puede considerar como la fiesta más católica de una población o barrio. La hacen porque el redescubrimiento de la Virgen se hizo en esa época del año y porque solo para Carnavales tenían permiso para suspender el trabajo durante tres días, el tiempo que consideran necesario para una fiesta "con gran pompa".

3. La Diablada
Otra decisión trascendental es que todos los mineros, para esta fiesta, se van a disfrazar de diablos. De esta manera quieren "conservar ciertas tradiciones de la minería". Además determinar que deben estar Satanás y San Miguel y que van a representar "melodramáticamente" la caída de Luzbel. Este quiere decir que incorporan a la celebración no solamente el Tío de la Mina, sino también San Miguel y la pelea entre ángeles y diablos. Esta lucha ritual se transforma después en baile (una evolución que aparentemente también se dio con el tinku).

4. Patrona de los Mineros
Una última determinación es hacer conocer los acuerdos a "todos los mineros de las empresas de la jurisdicción".

Con eso, la fiesta de la Patrona sobrepasa los límites del Barrio Minero, la Virgen se proclama como Patrona de todos los Mineros y la capilla, hasta entonces abandonada y en ruinas, empieza a funcionar como santuario. El acuerdo de que se deben componer canciones y villancicos especiales para la Virgen, es la parte que menos se ha cumplido.

El acta de la reunión de los vecinos del Barrio Minero, que según José Víctor Zaconeta se celebró unos tres siglos antes, fue publicada en el año de 1925 en su obra "Odas y Poemas". ¿Será que el autor haya podido consultar un documento de archivo? ¿Es producto de la tradición oral o simplemente de la imaginación del autor? No lo sabemos.

Lo que sí, es seguro, es que la originalidad del Carnaval de Oruro proviene de la fusión entre una fiesta patronal de una capilla dedicada a la Virgen de Candelaria (2 de febrero) y la celebración del Anata o Carnaval Andino, con toda la riqueza y rasgos que se han mantenido o que se han incorporado en sus celebraciones mineras, rurales y urbanas. Es una construcción histórica que merece ser conservada y permanentemente enriquecida.

Gilberto Pauwels
CEPA