martes, 13 de agosto de 2013

El Mes de Agosto. Tiempo de la Madre Tierra



Durante este mes de agosto muchas personas, familias, instituciones y comunidades presentan sus ofrendas a la Pachamama en sus lugares de trabajo: talleres, oficinas, comercio y tiendas. Los trasportistas lo hacen en lugares explícitos cerca de la carretera y los mineros en interior mina. Para la presentación de estas ofrendas no hay una fecha privilegiada, ya que el mes de agosto es un mes dedicado a la Pachamama. Sin embargo, según la costumbre, se prefiere alcanzar una mesita blanca el 1º ó el 15 o el último viernes de agosto.

Agosto es un mes privilegiado para presentar nuestras ofrendas a la Pachamama. La gente del mundo andino inicia estos ritos con un pijchu (acullicar) de coca, invitando a quienes están cerca, diciéndoles ak’ulltamay (pijchámelo - pijacharemos). Este acto sirve para pedir licencia e iniciar cualquier acto ritual o social o laboral; además este acto permite entrar en relación con el mundo sagrado.

Algunas personas que viven en el campo consideran que hay dos calendarios que marcan la vida de los comunarios: el calendario agrícola ganadero y el calendario ritual. Por tanto el calendario ritual es como el eje central que humaniza a las personas; de ahí nace el encuentro con uno mismo, con las otras personas, con la naturaleza, con el cosmos y los seres sobrenaturales.

Estos actos rituales tienen sus propios espacios desde la uta, la sayaña, el ayllu, la parcialidad y la Marka; por tanto los responsables de estos actos son las cabezas de familia, de la comunidad, del ayllu, de la parcialidad y de la Marka. Cuando se habla de la “uta planta”, nos referimos a la ofrenda que la familia ofrece por su casa o vivienda; esta ritualidad se repite una vez al año. Cuando se habla de la sayaña, nos referimos a rituales que están en relación con la “uywa cancha”, es decir con los corrales de llamas u ovejas. Cuando se habla de la comunidad está el “Marka qullu”. A nivel de ayllu, a nivel de parcialidad y a nivel de Marka, los espíritus tienen sus propios espacios. Por tanto, podemos decir que todos los espacios donde viven y trabajan las familias junto a sus sembradíos y animales son espacios sacralizados. En el campo, la gente mayor hace reverencia a la Pachamama desde que se despierta hasta que duerme.

“A la hora de almorzar la primera cucharada de comida que se saca de la olla es dar a las almas, por lo que ésta se tira al fuego en señal de agradecimiento y petición, ya que el almita no abandona a la familia ni a la comunidad. Luego recién se puede servir a los demás miembros de la familia. Como se observa, toda actividad está llena de ritualidad en la actitud de agradecimiento por la vida, por la familia, por la tierra, por los animales, por los bienes y por el trabajo; es agradecimiento en todo momento”.

Estas prácticas religiosas se mantienen en el tiempo y aún son realizadas por los abuelos y transmitidas a los niños de generación en generación.

En todos los lugares las ritualidades están a cargo del jefe de familia o del abuelo o la abuela; en tanto en el ayllu están a cargo del awatiri o jilaqata; en las instituciones públicas o privadas a cargo del jefe.

Para comprender estas ritualidades que se practican en el área rural y urbana, nos podemos hacer la pregunta, ¿cómo ven los comunarios a la Pachamama?

“La Pachamama tiene su ganado y lo divide en dos: en animales silvestres y los animales que cuidamos. La Pachamama tiene relación con los ch’iwiqallus (nubes que trae la nevada). En realidad la Pachamama es la vida misma; por lo que podemos decir que es la fecundidad y productividad y por lo tanto es la que da de comer a sus wawas, que son las plantas, los animales y las personas. Al interior de la Pachamama nos encontramos con el mundo sagrado en el jilarata y otros elementos naturales como el sereno, el marka qullu y el wilaqullu”.

El anciano se fija en el comportamiento de la naturaleza para comprenderla y dialogar con ella. “En el mes de agosto nos fijamos en las plantitas; las primeras hojitas verdes ya están brotando de los árboles.” Es así que nuestros ancestros se fijaban y hacían seguimiento estricto al cosmos y a los elementos de la naturaleza.

Por eso si el primero, dos y tres de agosto hay nubes, quiere decir que todo el año va a estar bien y va haber buena suerte. Si cae nevada en los primeros días de agosto el año será excelente:

“Ahora nosotros vivimos de manera simple, sin averiguar si esta mañana (tres de agosto) había o no había nubes y cuántas estaban en el cielo. Pero los comunarios lo saben. Por eso, si el primero y dos de agosto hay nubes, quiere decir que va haber buena lluvia para el campo. Y si hay hasta el tres, el año agrícola será bueno; por tanto los comunarios están más tranquilos.”

Este mes es mes del wila qullu, es decir estamos en el mes de la suerte y de la plata; por tanto es el tiempo de ofrendar a la Pachamama. Sin embargo, si la plata no está relacionada con la naturaleza y el ganado, no sirve. En consecuencia hay que cuidar al ganado:

“Ahora la lógica del comunario es que el ganado come pasto y forraje, por tanto hay que cuidar el campo y preservar la tierra. Para tener buen pasto y forraje, debemos cuidar el agua, porque la tierra necesita de este elemento, por tanto no puedes depredar la naturaleza. En consecuencia, hay una cadena que integra al ser humano con la naturaleza, los animales y el cosmos. Por tanto, si quieres tener suerte o tener platita, tienes que cuidar el medio ambiente; tienes que cuidar tu tierra y tu río.”

Sin embargo, “algunos practican estas ritualidades sin darles sentido, porque sólo quieren conseguir plata, plata y plata; por tanto están arrasando con la tierra y las aguas. Están destruyendo la relación de las familias y las comunidades; ambicionan cosas a costa de la pobreza de otras personas, por tanto no es pensamiento indígena”.

Estas prácticas también se realizan en los centros
urbanos y tienen relación con el vivir bien, “suma poqat qamañataki” (vivir teniendo todo). Por eso nuestros abuelos dicen: “agostonqa astasiñapaniw” (en agosto siempre hay que alcanzar), para tener suerte, trabajo y plata. ¿Quién quiere vivir en carencia? Nadie, porque aunque uno sea sastre, chofer, abogado, antropólogo, profesor, etc., todos queremos tener lo básico y por tanto lo que se pide es que nos vaya bien en nuestros emprendimientos. Esta fecha es propicia para pedir buenos augurios a la Pachamama. Pedimos que no nos pase nada y que no nos falte nada, “suma poqaña, suma poqata aqamañataki” (vivir teniendo todo y en equilibrio), es decir teniendo techo, alimento, ropa, plata y trabajo. El ser humano aspira a esto, pues nadie quiere vivir sufriendo y dormir en la calle. Todo lo que se pide debe ser con una mirada armónica, es decir en relación con la naturaleza, el cosmos, los animales y entre las personas.

Julián Arias
CEPA – LIDEMA

jueves, 8 de agosto de 2013

Convocatoria al curso Recursos Naturales, la Elaboración de Productos Medicinales y la Nutrición y Seguridad Alimentaria



El Grupo de voluntarias ECOMUJERES, el Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA), la Carrera de Antropología – UTO, el Servicio Departamental de Salud (SEDES),convocan a la tercera versión del curso-taller especializado “los recursos naturales, la elaboración de productos medicinales y la nutrición y seguridad alimentaria”.

Oruro tiene un ecosistema altoandina vulnerable que cuenta con una diversidad rica en recursos naturales.  Este entorno permite el cultivo de recursos alimenticios y pastoreo que llegan a formar parte de la subsistencia de las familias del altiplano orureño.

Actualmente, estos recursos se ven amenazados y afectados por las industrias extractivas que operan en sectores claves, que contaminan el agua del subsuelo, y las aguas del río Desaguadero que desembocan en los lagos Uru Uru y Poopó que forman parte del Sitio Ramsar, fuente de riego para muchas comunidades aledañas así como para el consumo humano y animal. Además estas operaciones contaminan, salinizan y erosionan los suelos productivos alterando la diversidad de vida que se desarrolla en esta región. Se ve amenazada la vida de la humanidad al absorber estos elementos contaminantes directamente por el aire que respira, a través del agua que bebe, de los alimentos y  plantas medicinales que consume.

Este curso-taller especializado pretende abarcar dos temas esenciales como parte de los recursos naturales dentro del modelo de desarrollo actual: la medicina a base de plantas nativas y la alimentación.

En cada región existe diversidad de plantas; cada planta nativa tiene activos curativos que pueden prevenir y curar dolencias. Desde tiempos remotos se usan estas plantas según la necesidad de cada persona y de cada cultura. Estos conocimientos se transmitieron de generación en generación.

Para la prevención de enfermedades y la conservación de la salud de la población es básica una buena alimentación. La información y educación nutricional es muy importante debido a su relación con la salud y con diferentes enfermedades. La alimentación es uno de los factores que contribuye a la prevención incluso de enfermedades crónicas como el cáncer, cardiovasculares y la diabetes, pero también está relacionada con la longevidad, bienestar físico y espiritual. El uso de plantas nativas con propiedad medicinal permite prevenir enfermedades comunes del altiplano y conservar la salud.

El este espacio del curso-taller especializado es una oportunidad para promover prácticas de los saberes tradicionales en la elaboración de productos medicinales naturales para aliviar resfríos, maq’urkas, estrés,  así como el preparar alimentos nutritivos y regenerativos, y tomar conciencia de su importancia.

NIVEL I: LOS RECURSOS NATURALES EN LA ELABORACIÓN DE PRODUCTOS MEDICINALES NATURALES
Módulo 1: Estado ambiental en Oruro  y modelos de desarrollo (24 de agosto)
  • Recursos Naturales y Seguridad Alimentaria
  • Problemática ambiental en Oruro (énfasis en la contaminación minera y su impactos en los recursos naturales: flora, agua, suelo, aire y en la agricultura)
  • Cambio climático y su impacto en la flora – fauna y agricultura
Módulo 2: Salud y enfermedad  (31 de agosto)
  • La etno medicina
  • La biomedicina
  • Salud intercultural
  • Plantas nativas como prevención de la enfermedad
  • La alimentación en la salud
Módulo 3: Elaboración de productos medicinales naturales (7 de sept. al  5 de octubre)
  • Formas de recolección y conservación de plantas nativas con propiedad medicinal
  • Tinturas para la elaboración de: jarabes para la tos, gotas para dolor de estómago, vesícula, riñones, etc.
  • Fricciones para maq’urka y reumatismo
  • Esencias a base frutas y verduras
  • Pomadas (mentisan, antireumática, caléndula, romero, etc.)
  • Filtración de: tintura, fricciones, esencias
  • Jarabes para la tos
 Feria exposición: aplicación de las herramientas adquiridas (20 de octubre)


NIVEL II: LOS RECURSOS NATURALES EN LA NUTRICIÓN Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

Módulo 4: Nutrición (19 de octubre  al 16 de noviembre)
  • Hamburguesas de soya y de avena
  • Ensaladas de quinua, lenteja, verduras, …
  • Asado de berenjena
  • Leche de soya, ajonjolí, almendras, quinua, …
  • Mayonesa de zapallo, brócoli, zanahoria, …
  • Queque, pastel y torta de quinua
 Módulo 5: Jugos (23 de nov. al14 de diciembre)
  • Tampico de naranja y piña o zanahoria….
  • Tónicos y multi-vitamínicos (tónico para la anemia, tónicos para la memoria,  etc.)
  • Refrescos de: anqhañuqa, quinua, cebada, sésamo, etc.
Feria exposición: aplicación de las herramientas adquiridas en el curso – taller.

OBJETIVOS
  • Sensibilizar sobre los impactos de la contaminación en los recursos naturales y en la flora medicinal.
  • Proporcionar técnicas y herramientas metodológicas para la elaboración de productos medicinales naturales para la prevención de enfermedades.
  • Concienciar sobre la importancia de la alimentación y sus efectos en la salud.
  • Generar réplicas del aprendizaje del curso-taller en la preparación de medicinas naturales a base de plantas nativas para uso cotidiano y alimentos nutritivos.
DIRIGIDO A: personas interesadas en la temática.

LUGAR: en los ambientes del CEPA, ubicado sobre la Av. España Nº 1550 entre calles Bullaín y Madrid

FECHA: todos los sábados desde el 24 de agosto al 14 de diciembre de 2013

HORAS: de hrs. 14:00 a 19:00

MODALIDAD: 30% teórico y 70% práctico

METODOLOGÍA: participativo, práctico, trabajos grupales, producción y replicas de socialización al finalizar cada módulo.

INVERSIÓN: Bs. 200.-  para materiales y certificado. El pago puede realizarse en dos cuotas.

PLAZAS: 25 cupos.

COORDINACIÓN GENERAL: Alicia Cuiza (cel. 68292901)

CERTIFICADOS: Al finalizar el curso-taller se otorgarán certificados de aprobación con valor curricular con una carga de 200 horas académicas, acreditados por la Carrera de Antropología de la Universidad Técnica de Oruro, el Servicio Departamental de Salud (SEDES), el Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA) y Eco Mujeres. El requisito de asistencia mínima es del 85%.

MAYOR INFORMACIÓN E INSCRIPCIÓN:
Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA)
Av. España Nº 1550, entre calles Bullaín y Madrid
Teléfono/Fax: 2 – 5263613   *   Cel. 68292901 (Alicia)
E-mail: cepaoru@yahoo.com 
Oruro - Bolivia

lunes, 5 de agosto de 2013

2 de agosto: Dia de los Pueblos y Naciones Indígena Originario Campesinos



El Centro de Ecología y Pueblos Andinos CEPA rinde un homenaje a los Pueblos y Naciones Indígena Originario Campesinos de Bolivia en este 2 agosto. En 1937 el presidente Germán Busch declaró esta fecha como “Día del Indio” y recientemente en 2010 los propios pueblos indígenas originarios han decidido cambiar este denominativo, ya que la categoría de “indio” fue una imposición de los conquistadores españoles que creyeron haber llegado a las Indias Orientales cuando arribaron a estos territorios.

Bajo el nombre impuesto de “indios”, desde tiempos de la colonia y hasta nuestros días, se ha acumulado una serie de prejuicios y actitudes negativas sobre los pueblos indígenas originarios, que han sido objeto de discriminación y exclusión a lo largo de la historia boliviana. Pero los tiempos han cambiado y ahora los pueblos y naciones indígena originarios deben llamarse por su propio nombre, en señal de reconocimiento de su rol histórico y vigor cultural que vislumbran mejores días para Bolivia.

¡JALLALLA 2 DE AGOSTO!
¡JALLALLA DÍA DE LOS PUEBLOS Y NACIONES INDÍGENA ORIGINARIO CAMPESINOS!

Los Urus del lago Poopó en el Censo 2012



Los datos oficiales recientemente publicados del Censo Nacional de Población y Vivienda 2012, reflejan que  en Bolivia somos 10.027.254 de habitantes; sin embargo, solamente se consultó a 6.916.732 sobre su pertenencia o no a pueblos y naciones indígena originario campesino y afroboliviano, entre los cuales 2.806.592 declararon pertenecer y 4.032.014 dijeron que no pertenecen. La pregunta estaba dirigida únicamente a personas a partir de los quince años para arriba.

Con estos datos breves queremos abordar el tema concreto de los Urus del lago Poopó, a fin de reflexionar un poco acerca del conocimiento que se tiene y, por tanto, la atención que reciben estos pueblos por parte del Estado boliviano. El denominativo muy común de “muratos” que aparecen en muchos documentos oficiales del Estado (leyes por ejemplo), también fue empleado como una de las categorías de autoidentificación indígena originaria en el Censo 2012, sin considerar que el nombre de “murato” es rechazado por muchos de los actuales urus del lago Poopó, porque encierra connotaciones negativas en una larga historia de discriminación y desprecio que han sufrido estos pueblos.

El Censo 2012 señala que los “muratos”, refiriéndose a los urus del lago, son 143 habitantes. Nosotros realizamos un diagnóstico comunitario también el año 2012, en las tres comunidades urus: Puñaca Tinta María, Vilañique y Llapallapani, registrando una población aproximada de 636 habitantes. La diferencia es notoria, 493 pobladores urus desaparecen en las estadísticas oficiales, lo cual nos lleva a preguntarnos: ¿Qué fue lo que pasó? ¿Será que estos 493 urus son menores de 15 años?, lo que significaría de un 77,5% son niños y niñas y, por tanto, no aparecen con su identidad étnica debido a las normas censales.

Nuestra experiencia de trabajo con los pueblos urus del lago, y aún la marcha que protagonizaron en el mes de marzo del presente año, inmediatamente contradicen los datos oficiales, ya que durante la marcha se encontraban más de doscientas personas (lo que está muy registrado por la prensa), donde pocos eran menores de edad. En consecuencia, es necesario buscar otra explicación para tal reduccionismo oficial de la demografía uru del lago Poopó. Consideramos que el problema radica en la categoría étnica que se usó para identificar a este pueblo, es decir, el denominativo de “murato”.

Es posible que muchos urus del lago, al ser consultados sobre su pertenencia étnica, sencillamente se hayan identificado como “urus”, pero como tal categoría no estaba contemplada en las boletas censales, los encuestadores los colocaron dentro el grupo de “otros”. El colocar únicamente la opción de “muratos”, puede ser la causa de la reducida población que se presenta para este pueblo originario, pues recordemos que para muchos urus este denominativo es sinónimo de discriminación y, por tanto, lo rechazan.

Los urus actuales que habitan a orillas del lago Poopó, señalan que el término “murato” fue empleado por mucho tiempo por sus vecinos aymaras para designarlos en sentido despectivo, por ello que han decido nombrase a sí mismos como “Urus del lago Poopó” o Qotzuñi (gente del agua). Según algunas versiones, “murato” derivaría de “morado”o “mulato”, por el color de piel más oscuro que tienen con relación a los otros pueblos indígenas de la región, lo cual representaría una categoría racializada que además reflejaría su diferencia étnica y cultural frente a los otros pueblos indígenas de la región.

Por tanto, hay que tener presente el respeto por la propia autodenominación de los pueblos indígena originarios y no reproducir el nombre que otros les han impuesto y que, además, pueden tener significados negativos. A manera de ejemplo, algunos pueblos indígenas de Canadá, comúnmente conocidos como “esquimales” (devoradores de carne cruda) han decidido rechazar este nombre por considerarlo despectivo y actualmente han asumido el nombre de “Inuit” (pueblo); lo mismo con el pueblo Weenhayek (pueblo diferente) en el Chaco boliviano, que antes eran llamados “matacos” en sentido de desprecio por los pobladores andinos debido a su cultura diferente de pescadores y cazadores.

Hemos creído conveniente reflexionar sobre este tema, a propósito de los resultados oficiales del Censo 2012, dado que los datos estadísticos que ofrece se emplean para planificar el futuro de la población en términos sociales, económicos y hasta políticos, nos preguntamos ¿cuáles serán las consecuencias para los urus del lago Poopó que han quedado reducidos a un ínfimo número de habitantes? La condición de minoría étnica en tierras altas, desde ya significa muchas desventajas para el pueblo uru en la actualidad, que a duras penas están logrando ser atendidos por el Estado, pues para algunos se trata de un pueblo  “políticamente no rentable”.

Peor aún, si el Censo minoriza más al pueblo uru del lago Poopó, ¿qué sucederá con los Urus Iruhitu a orillas del Desaguadero en el Departamento de La Paz?, para las estadísticas oficiales este último pueblo ni siquiera existe. Seguimos pensando que el error fue no emplear la categoría “uru” en las boletas censales.

Marcelo Lara B.
UNIDAD DE CULTURAS – CEPA