martes, 5 de noviembre de 2013

Carta al Papa Francisco: Impulsar la renovación evangélica



Querido hermano Francisco:

Desde que fuiste elegido para ser la humilde “Roca” sobre la que Jesús quiere seguir construyendo hoy su Iglesia, he seguido con atención tus palabras.

Ahora, acabo de llegar de Roma, donde te he podido ver abrazando a los niños, bendiciendo a enfermos y desvalidos y saludando a la muchedumbre. Dicen que eres cercano, sencillo, humilde, simpático… y no sé cuántas cosas más.

Pienso que hay en ti algo más, mucho más. Pude ver la Plaza de San Pedro y la Via della Conciliazione llena de gentes entusiasmadas. No creo que esa muchedumbre se sienta atraída solo por tu sencillez y simpatía.

 En pocos meses te has convertido en una “buena noticia” para la Iglesia e, incluso, más allá de la Iglesia. ¿Por qué? Casi sin darnos cuenta, estás introduciendo en el mundo la Buena Noticia de Jesús.

Estás creando en la Iglesia un clima nuevo, más evangélico y más humano. Nos estás aportando el Espíritu de Cristo. Personas alejadas de la fe cristiana me dicen que les ayudas a confiar más en la vida y en la bondad del ser humano. Algunos que viven sin caminos hacia Dios me confiesan que se ha despertado en su interior una pequeña luz que les invita a revisar su actitud ante el Misterio último de la existencia.

Yo sé que en la Iglesia necesitamos reformas muy profundas para corregir desviaciones alimentadas durante muchos siglos, pero estos últimos años ha ido creciendo en mí una convicción. Para que esas reformas se puedan llevar a cabo, necesitamos previamente una conversión a un nivel más profundo y radical.

Necesitamos, sencillamente, volver a Jesús, enraizar nuestro cristianismo con más verdad y más fidelidad en su persona, su mensaje y su proyecto del Reino de Dios.

Por eso, quiero expresarte qué es lo que más me atrae de tu servicio como Obispo de Roma en estos inicios de tu tarea.

Yo te agradezco que abraces a los niños y los estreches contra tu pecho. Nos estás ayudando a recuperar aquel gesto profético de Jesús, tan olvidado en la Iglesia, pero tan importante para entender lo que esperaba de sus seguidores. Según el relato evangélico, Jesús llamó a los Doce, puso a un niño en medio de ellos, lo estrechó entre sus brazos y les dijo: “El que acoge a un niño como este en mi nombre, me está acogiendo a mí”.

Se nos había olvidado que en el centro de la Iglesia, atrayendo la atención de todos, han de estar siempre los pequeños, los más frágiles y vulnerables. Es importante que estés entre nosotros como “Roca” sobre la que Jesús construye su Iglesia, pero es tan importante o más que estés en medio de nosotros abrazando a los pequeños y bendiciendo a los enfermos y desvalidos, para recordarnos cómo acoger a Jesús. Este gesto profético me parece decisivo en estos momentos en que el mundo corre el riesgo de deshumanizarse desentendiéndose de los últimos.

Yo te agradezco que nos llames de forma tan reiterada a salir de la Iglesia para entrar en la vida donde la gente sufre y goza, lucha y trabaja: ese mundo donde Dios quiere construir una convivencia más humana, justa y solidaria.

Creo que la herejía más grave y sutil que ha penetrado en el cristianismo es haber hecho de la Iglesia el centro de todo, desplazando del horizonte el proyecto del Reino de Dios.

Juan Pablo II nos recordó que la Iglesia no es el fin de sí misma, sino solamente “germen, signo e instrumento del Reino de Dios”, pero sus palabras se perdieron entre otros muchos discursos.

Ahora se despierta en mí una alegría grande cuando nos llamas a salir de la “autorreferencialidad” para caminar hacia las “periferias existenciales”, donde nos encontramos con los pobres, las víctimas, los enfermos, los desgraciados…

Disfruto subrayando tus palabras: “Hemos de construir puentes, no muros para defender la fe”; necesitamos “una Iglesia de puertas abiertas, no de controladores de la fe”; “la Iglesia no crece con el proselitismo, sino por la atracción, el testimonio y la predicación”. Me parece escuchar la voz de Jesús que, desde el Vaticano, nos urge: “Id y anunciar que el Reino de Dios está cerca”, “id y curad a los enfermos”, “lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis”.

Te agradezco también tus llamadas constantes a convertirnos al Evangelio. Qué bien conoces a la Iglesia. Me sorprende tu libertad para poner nombre a nuestros pecados. No lo haces con lenguaje de moralista, sino con fuerza evangélica: las envidias, el afán de hacer carrera y el deseo de dinero; “la desinformación, la difamación y la calumnia”; la arrogancia y la hipocresía clerical; la “mundanidad espiritual” y la “burguesía del espíritu”; los “cristianos de salón”, los “creyentes de museo”, los cristianos con “cara de funeral”.

 Te preocupa mucho “una sal sin sabor”, “una sal que no sabe a nada”, y nos llamas a ser discípulos que aprenden a vivir con el estilo de Jesús.

No nos llamas solo a una conversión individual. Nos urges a una renovación eclesial, estructural. No estamos acostumbrados a escuchar ese lenguaje. Sordos a la llamada renovadora del Vaticano II, se nos ha olvidado que Jesús invitaba a sus seguidores a “poner el vino nuevo en odres nuevos”.

Por eso, me llena de esperanza tu homilía de la fiesta de Pentecostés: “La novedad nos da siempre un poco de miedo, porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos y planificamos nuestra vida, según nuestros esquemas, seguridades y gustos… Tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, nos saque de nuestros horizontes, con frecuencia limitados, cerrados, egoístas, para abrirnos a los suyos”.

Por eso nos pides que nos preguntemos sinceramente: “¿Estamos abiertos a las sorpresas de Dios o nos encerramos con miedo a la novedad del Espíritu Santo? ¿Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido la capacidad de respuesta?”. Tu mensaje y tu espíritu están anunciando un futuro nuevo para la Iglesia.

Quiero acabar estas líneas expresándote humildemente un deseo. Tal vez no podrás hacer grandes reformas, pero puedes impulsar la renovación evangélica en toda la Iglesia. Seguramente, puedes tomar las medidas oportunas para que los futuros obispos de las diócesis del mundo entero tengan un perfil y un estilo pastoral capaz de promover esa conversión a Jesús que tú tratas de alentar desde Roma.

Francisco, eres un regalo de Dios. ¡Gracias!

José Antonio Pagola
Sacerdote y teólogo

Fuente: Nº 2.863 de Vida Nueva.

martes, 8 de octubre de 2013

Representantes y líderes de las comunidades afectadas analizaran la situación actual de la política minera en Bolivia



En el Marco de la Escuela de Líderes Ambientales:

Con el objetivo de analizar y debatir la situación actual de la política minera en Bolivia, líderes y representantes de las comunidades afectadas de las regiones mineras de Oruro, Potosí, Cochabamba, La Paz y Chuquisaca se reunirán los días jueves 10, viernes 11 y sábado 12 de octubre en la ciudad de Oruro, en los ambientes del CEPA ubicado sobre la Av. España entre Bullaín y Madrid, a partir de las 8:30 am. Esta actividad está organizada en el marco de la Escuela de Lideres Ambientales.

Hoy por hoy América Latina sufre fuertes impactos ambientales, sociales y económicos generados por los proyectos extractivos. Las comunidades donde se ubican estos proyectos mineros viven en situaciones críticas; son despojadas de sus territorios y están condenados en muchos casos a vivir y convivir en entornos ambientales y sociales perjudiciales para su salud y para su desarrollo económico. También estas comunidades por diversos motivos, están comúnmente restringidas para ejercer libremente sus derechos frente a las empresas mineras. Muchos de los gobiernos, en su esfuerzo por generar crecimiento económico, recurren a la explotación de los recursos naturales,  aún por encima de los derechos de los pueblos y del buen estado del medio ambiente.

Ante esta realidad es muy importante que las comunidades y organizaciones sociales desarrollen capacidades para comprender, analizar y reflexionar  sobre las complejas relaciones que se estructuran entorno a las actividades mineras, desde el escenario económico, social, político y ambiental, a nivel local e internacional. Además, en nuestro país actualmente se está discutiendo un nuevo proyecto de ley de minería, por tanto es muy importante que las comunidades y organizaciones sociales conozcan los lineamientos de dicho proyecto de ley. En ese marco la Escuela de Lideres Ambientales busca cubrir estas necesidades de las comunidades y organizaciones sociales afectadas por la contaminación ambiental, pero además, pretende también identificar y desarrollar propuestas alternativas frente al modelo económico extractivista.

Entre los contenidos que se desarrollaran en este primer encuentro son los siguientes:
  1. Análisis de la coyuntura política, económica, social, enfocado a la situación actual de la política minera en Bolivia. Amenazas y perspectiva.
  2. Gobierno y movimientos sociales frente a la política extractivista. 
  3. Política minera de acuerdo a la propuesta de ley de minería del gobierno:
  • Minería – Marco institucionalidad
  • Minería – Derechos de los Pueblos Indígenas y  consulta
  • Minería – Agua y medio ambiente
  • Minería – Régimen tributario
  • Minería -  Régimen  de derecho y actores
La actividad está organizada por el Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA) y el Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB). Cualquier consulta adicional y mayores informes se pueden hacer directamente en las oficinas del CEPA, o llamar al teléfono: 52-63613, celular: 72476802 (Limbert)

Limbert Sánchez Choque
CEPA

miércoles, 2 de octubre de 2013

Ritual en el lago Poopó



Este pasado 26 de septiembre de 2013, los Urus del lago Poopó realizaron un acto ritual en la isla de Katawi. La isla de Katawi se encuentra muy cerca  de la isla de Panza en el lago Poopó, distante a unas dos horas de viaje en bote, partiendo de la localidad de Pazña. Los comunarios dicen que “el lago para nosotros es fuente de vida y de trabajo”; en consecuencia la realización del ritual se enmarca en presentar una mesa dulce al lago.

A momento de preparar la ofrenda con dulces se dio agradecimiento a la Virgen de Copacabana indicando que “gracias al lago Titicaca y al río Desaguadero, los peces llegan hasta este lugar y nos permite realizar la pesca. Pero la contaminación nos está afectando por eso queremos recuperar nuestras costumbres y unirnos más como pueblo, agradecer al lago y pedir que nos bendiga con la pesca”.

Todos acostumbrados a ver que la mesa andina se presenta sobre fuego, previamente preparada; algunos buscábamos fósforo  y leña. Sin embargo, por las características de la población Uru, uno de los representantes del pueblo levantó la ofrenda y se dirigió hasta los botes, acompañado por una autoridad originaria y se dirigió al lago en dirección oeste. Quien presentaría la ofrenda manifestaba lo siguiente: “Antes esta ofrenda la
realizábamos en tiempos de carnaval, su preparación duraba dos días; el primer día preparábamos la ofrenda y al día siguiente nos trasladábamos en botes hasta un jalsuri en medio del lago y ahí presentábamos nuestra ofrenda. Ahora lo estamos haciendo en este mes de septiembre, porque el próximo mes vamos a pescar con más intensidad y queremos tener la bendición del lago. Además como pueblo Uru queremos recuperar nuestras costumbres y prácticas religiosas que nos permitan entrar en armonía con el lago, los peces y las aves lacustres”.

La ofrenda fue presentada al lago, emitiendo palabras de agradecimiento y petición.

Julián Arias Carballo
AMERINDIA - ORURO

Desde el lago de los Urus



El pasado 26 de septiembre, los Urus del lago Poopó realizaron el Primer Encuentro Cultural y Ritual de los pueblos Urus en la isla Katawi del lago Poopó. Este evento fue con  la finalidad de agradecer y ofrendar a Lamarqota, agradeciendo por las bondades que les ofrece el lago Poopó, fuente de subsistencia para estos pueblos milenarios y por pedir agua dulce para tener mayor pesca y caza.

Feliciano Alvares, Alcalde Comunal de Llapallapani, manifestó: “Nosotros los Urus, nos encontramos en las orillas del lago Uru Uru y Poopó. Con el tiempo y a causa de la contaminación nos hemos visto obligados a abandonar los extensos e importantes totorales para salir a los márgenes circunlacustres y nos hemos organizado en pequeños asentamientos como Puñaka Tinta María que se encuentra a orillas del lago en el municipio de Poopó; Villañique a la altura de Challapata y Llapallapani ubicado en el municipio de Huari”.

“Nosotros vivimos de la pesca, pero hoy el lago se encuentra contaminado debido a la explotación minera y por los desechos que genera el área urbana. Nosotros vivimos de la caza y pesca; la naturaleza es todo para nosotros, nuestra vida, religión, economía, salud. Los animales, plantas y recursos como el agua, el aire, el viento, el frio y el calor son parte de nuestro diario vivir. Para estas bondades de la naturaleza, agradecemos mediante ofrenda, culto y rito. Agradecemos a las autoridades e instituciones que nos visitaron en la isla Katawi, aunque lamentamos que esta vez no haya participado el Programa Cuenca Poopó, pese a que varias veces confirmaron su participación. Es más, les hemos esperado más de media hora en Pazña. Creo que para nuestras autoridades es más importante el DAKAR. Hoy todos han ido a ese lugar a ver y cuánta plata están gastando, ¿Por qué no invierten el dinero en remediar el lago? Cuando el lago tiene poco agua, no dicen nada; nosotros apenas sobrevivimos. Pero cuando hay pesca, las autoridades ya están hablando de veda. Nosotros hace años venimos solicitando un camino para trasladar nuestros productos, pero hasta ahora nada. Por eso hemos sacado un pronunciamiento para hacer conocer nuestras preocupaciones”, finalizó Álvarez.

[El pronunciamiento fue publicado en el Chiwanku Nº 828]

Norma Mollo
Unidad de Formación y Comunicación
CEPA