lunes, 23 de junio de 2008

El Año Nuevo Andino y su Relación con San Juan

¿QUÉ ES EL AÑO NUEVO ANDINO?
El Año Nuevo Andino es una celebración que se vincula al Solsticio de Invierno, es decir, a la época del año en que el sol se halla en su punto más alejado en el firmamento, los días son más cortos y las noches más largas y frías. Según el calendario, el Solsticio de Invierno acontece el 21 de junio, aunque más importante que la fecha es el periodo de tiempo.

Se dice que con el Solsticio de Invierno el sol empieza su retorno, los días se hacen cada vez más largos y calientes, además que la naturaleza empieza a regenerarse; esto facilita el inicio de un nuevo ciclo de producción para las sociedades andinas agrarias que tienen una concepción cíclica del tiempo.

¿CUÁLES SON SUS SIGNIFICADOS?
Existen diversas interpretaciones: “Willka Kuti” que sería el retorno del sol; es un Taypi (centro) entre el año que se deja y el año que comienza; también es la “renovación” de la vida, de la naturaleza y con ello de un nuevo ciclo productivo.

Esta fecha es de vital importancia para los pueblos andinos que, desde remotos tiempos, han observado cuidadosamente los ciclos de la naturaleza y los astros. Ciclos que han marcado la organización del tiempo, de las actividades productivas y de la vida misma. Por ello es que los pobladores andinos conservan un profundo respeto por su medio natural, lo cual se hace evidente a través de una serie de celebraciones festivas y rituales, mismas que sirven como referentes que marcan los principales momentos de los ciclos astronómicos, climáticos y productivos.

El Año Nuevo Andino es un momento que marca la alternancia de un periodo de oscurecimiento (noches largas) a otro de una claridad creciente (días más largos). Del fin de un ciclo de producción con las cosechas de mayo y el inicio de otro a partir de los ritos de licencias a la Pachamama en agosto y el inicio de las siembras en septiembre. En síntesis es un verdadero Taypi (centro) y a la vez de un Kuti (alternancia) necesario para mantener el equilibrio en la naturaleza y la sociedad.

¿DESDE CUANDO SE CELEBRA Y CON QUÉ OBJETIVOS?
No se sabe con certeza si la celebración del Año Nuevo Andino corresponde a remotos tiempos precolombinos. Sin embargo, en atención a sus significados creo que si puede haber sido posible, puesto que, existe bastante evidencia que las sociedades andinas, como otras sociedades antiguas en el mundo, han desarrollado una organización del tiempo (calendarios) basada en la observación e interpretación sistemática los ciclos de la naturaleza y los astros, comprendiendo y sacralizando los momentos cruciales de estos ciclos. Un ejemplo de ello serían las celebraciones solsticiales de invierno.

No obstante, creo que la denominación de estas celebraciones como “Año Nuevo” es bastante reciente. Existen informaciones que desde aproximadamente la década de los 80 del siglo anterior, algunos intelectuales aymaras, a través de movimientos académicos, culturales y políticos han promovido la organización de festivales del Machaq Mara o Año Nuevo Andino. Eso sucedió en Tiwanaku y otros lugares. Posteriormente, estos festivales crecieron por influjo del turismo y los intereses comerciales.

Pero, pese a ello, en la celebración del Año Nuevo Aymara se halla una clara intención de revitalizar símbolos culturales indígenas, una ideología que sirve como soporte de los movimientos que luchan por la reivindicación de los pueblos originarios.

En este sentido, en Año Nuevo Aymara no sólo marca la renovación de un ciclo anual, sino de todo un periodo de sojuzgamiento, explotación económica, exclusión social, negación cultural y discriminación étnica, en espera de una Pachakuti o inversión del orden social con justicia para los pueblos originarios. Detrás del significado cultural del Año Nuevo Andino, hay también un sentido político de reivindicación.

De este último hecho, puede entenderse que las grandes celebraciones del Machaq Mara se hayan reproducido en distintos lugares de los Andes de Bolivia, Perú, Ecuador y Chile. Celebraciones que se pueden justificar por sus valores y significados culturales y espirituales, pero que guardan estrecha relación con el surgimiento de los pueblos indígenas andinos que se han convertido en principales actores sociales y políticos de los Estados actuales.

¿POR QUÉ 5516 AÑOS?
El 2008 se dice que se celebrarán 5516 años. Pero como se calcula este tiempo. La respuesta se halla en la interpretación que hacen de su historia los propios pueblos andinos. Interpretación que está ligada a esa ideología de reivindicación que mencione anteriormente.

Se habla de ciclos largos en la historia social de los pueblos andinos. 1) Un primer ciclo correspondería a las sociedades andinas antes del surgimiento de las grandes civilizaciones y de la agricultura, se trata de pueblos de cazadores, pescadores y recolectores. 2) El segundo ciclo se relaciona con el surgimiento de la civilización de Tiwanaku, su auge y todo el desarrollo cultural y tecnológico asociado. 3) El tercer ciclo se remite a la decadencia de Tiwanaku y la disgregación de los pueblos andinos que se hallaban constantemente enfrentados en guerras (puede tratarse del periodo arqueológico del intermedio tardío y que la etnohistoria identifica como la época de formación de los “señoríos aymaras”). 4) Con el cuarto ciclo se iniciaría un nuevo periodo de luz, simbolizada en la formación del Estado Inka, de unificación y de orden para los pueblos andinos. 5) Finalmente, el quinto ciclo hace referencia a la tragedia que significó para los pueblos andinos la conquista de América en 1492.

En todos estos ciclos se señala una alternancia entre periodos de oscuridad (puruma/ ch’amak pacha) y de luz (qhana pacha). Tiwanaku y la época Inka serían los periodos de luz para los pueblos andinos. La conquista sería el último ciclo de oscuridad, en la espera de un Pachakuti o un nuevo ciclo de luz.

Cada uno de los ciclos mencionados comprendería una duración de 1000 años (en términos simbólicos, no cronológicos). De ahí que son 5000 años, a lo cual se suman los años cronológicos a partir de 1492 (la conquista de América) hasta la fecha (2008) que serían 516 años. En síntesis, así tenemos los 5516 años que se celebrará con el Año Nuevo Aymara.

¿QUÉ RELACIÓN TIENE CON LA FESTIVIDAD DE SAN JUAN?
En realidad, el Año Nuevo convencional que se celebra el 1 de enero está también vinculado al Solsticio de Invierno, pero para los países del hemisferio norte, ya que, cuando aquí es invierno allá es verano y al revés. Existe bastante documentación que los antiguos pueblos del mundo occidental también celebraban los solsticios con connotaciones similares a los Andes, sólo que todo eso fue encubierto por el cristianismo que impuso su calendario con santos, vírgenes y Cristo, sobre celebraciones que consideraba “paganas”. Ahora, las antiguas tradiciones occidentales son sólo un recuerdo, inscritos en libros de historia y de folklore.

El cristianismo instauró la celebración del nacimiento de Cristo en coincidencia con los ritos solsticiales de invierno y el nacimiento de San Juan Bautista con las celebraciones del solsticio de verano. La fundamentación religiosa cristiana es que Cristo representa la renovación de la vida a través de la redención, en concordancia con las antiguas creencias de que el Solsticio de Invierno representaba la renovación de un nuevo ciclo vital de la naturaleza con el retorno del sol. San Juan Bautista, se asocia con el solsticio de verano, cuando el sol empieza a declinar y, por tanto, en las antiguas prácticas “paganas” se lo trataba de “reanimar” a través de fogatas y luminarias rituales.

El calendario cristiano se hizo universal, y de esa manera llega a los pueblos andinos con el proceso de conversión. Pero como en el sur, el invierno no esta asociado a Cristo, no se habla aquí de un Año Nuevo. El símbolo cristiano que corresponde a nuestro solsticio invernal es San Juan Bautista.

De lo anterior se deduce que en las comunidades andinas actuales se celebró San Juan con las connotaciones e un verdadero Año Nuevo. A parte de las fogatas rituales de la noche del 23 de junio, víspera de San Juan y de los ritos con agua “purificada” el día 24 -en alusión al rol de San Juan que bautizaba a la gente con este elemento-, existe una serie de creencias tanto en las comunidades andinas como en los sectores populares urbanos de que en San Juan se deben quemar las cosas viejas, o que también se debe leer la “suerte” en elementos como el estaño fundido y otros. Aspectos que claramente denotan que se espera un nuevo ciclo, de renovación. La celebración de San Juan, es pues, el Año Nuevo para quienes vivimos en el Sur; es el símbolo asociado a nuestro solsticio de invierno.

Ahora, para mí, tiene más sentido el por qué de las grandes fiestas que se organizan en San Juan, que sólo tienen comparación con el Año Nuevo convencional impuesto por el cristianismo.

Quizás la festividad de San Juan, ha permitido la pervivencia y continuidad de ritos solsticiales que nuestros ancestros solían hacer y que, ahora, se trata de recuperar a través de las celebraciones del Machaq Mara o Año Nuevo Andino.

Marcelo Lara B.
Derechos Etno culturales
Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA)

martes, 10 de junio de 2008

Jóvenes en Defensa de los Lagos de Oruro

La juventud de Oruro expresa preocupación para nuestro frágil ecosistema que está sintiendo los efectos del aumento de metales pesados altamente tóxicos en la cuenca de los lagos Uru Uru y Poopó.
Jóvenes de los grupos del CEPA (Centro de Ecología y Pueblos Andinos), Kyoudai Fans Club, Qanrayku y Corazón Joven, manifiestan que la degradación de los lagos es el mayor problema medioambiental que se enfrenta en el departamento de Oruro.

Por eso, más de cincuenta jóvenes de estos grupos visitaron el lago Uru Uru el día domingo 8 de junio, para ver los problemas que están matando la vida de este patrimonio de los orureños.

Así mismo, exigen a las autoridades del Gobierno Nacional, de la Prefectura y de la Alcaldía Municipal, de cumplir las siguientes acciones mínimas:
- La limpieza inmediata de la comunidad de Quitaya que se ha convertido en el basurero de la ciudad.

- El funcionamiento contínuo de las cuatro bombas de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas y evitar así el desvío al lago Uru Uru.

- Que la COMIBOL realice el tratamiento respectivo a sus aguas ácidas que en este momento también las está evacuando al lago Uru Uru.

- La implementación de un plan de recuperación de suelos desde la comunidad de Quitaya hasta el lago Uru Uru.

- El cumplimiento de la convención relativa a los humedales de importancia internacional RAMSAR de los lagos Uru Uru y Poopó reconocido por la ley Nº 2357.

- El cumplimiento de la ley Nº 1333 de Medio Ambiente y sus reglamentos.
De esta manera, como jóvenes se hacen eco del grito de auxilio que lanzan los lagos Uru Uru y Poopó.

martes, 3 de junio de 2008

Carta De La Tierra

Carta escrita por un niño del grado 6º de primaria, participante de la feria de paneles informativos por el Día Internacional de la Tierra, realizado en el Parque de la Unión, el día 22 de mayo:

Señores
6º de primaria
Colegio Terrestre
Presente.-

Amiguitos:

Verán cuán maravillosa soy, pero también reflexionarán sobre los cuidados que necesito…

A veces me siento tan desprotegida, tan descuidada, que, mi atmósfera lucha contra la contaminación de los gases que emiten los aerosoles, los automóviles y los que, sin ningún escrúpulo, me asfixian a diario. La basura… Los plásticos… ¡Oh! Que fatal. Todo esta contaminada las aguas y, a la vez, daña la salud de ustedes.

Estoy segura que si, me conocen mejor, también me querrán más y me cuidarán mejor.

Atentamente,La Tierra.

jueves, 29 de mayo de 2008

Opción Por La Madre Tierra: ¿Qué Podemos Hacer?

Gilberto Pauwels omi, recoge recomendaciones y propuestas para el actuar ecológico en la Iglesia y en la sociedad.

Los obispos, reunidos en Aparecida en mayo 2007, recordaron las palabras del Papa Juan Pablo II en Chile, hace 20 años: "No permitamos que nuestro mundo sea una tierra, cada vez más degradada y degradante." (Punto Arenas, abril 1987). De allí surgieron una serie de recomendaciones, propuestas y orientaciones, que podemos resumir de la siguiente manera.

CUIDAR Y PROTEGER
a. Hacer uso de la naturaleza con cuidado y delicadeza. (No. 470)
b. Proteger la naturaleza frágil e indefensa ante los poderes económicos y tecnológicos. (No. 471)

VALORAR Y SER SOLIDARIOS
c. Valorar a los indígenas - originarios por su respeto a la naturaleza y el amor a la madre tierra como fuente de alimentación, casa común y altar del compartir humano. (No. 272)
d. Agradecer y ser solidarios con todos los que se ocupen de la defensa de la vida y del ambiente. (No. 472)

CUESTIONAR Y DENUNCIAR
e. Cuestionar el actual modelo económico que privilegia el desmedido afán por la riqueza, por encima de la vida de las personas y los pueblos y del respeto racional de la naturaleza.(No. 473)
f. Denunciar una industria salvaje y descontrolada de nuestras ciudades y del campo, que va contaminando el ambiente con toda clase de deshechos orgánicos y químicos. (No. 473)
g. Alertar respecto a las industrias extractivas de recursos que, cuando no proceden a controlar y contrarrestar sus efectos dañinos sobre el ambiente circundante, producen la eliminación de bosques, la contaminación del agua y convierten las zonas explotadas en inmensas desiertos. (No. 474)

DEFENDER Y ORGANIZAR
h. Estar presente en las poblaciones más frágiles y amenazadas por el desarrollo depredatorio y apoyarlas en sus esfuerzos para lograr una equitativa distribución de la tierra, del agua y de los espacios urbanos. (No. 474)
i. Alertar a los campesinos a que se organicen de tal manera que puedan lograr su justo reclamo. (No. 474)
j. Determinar medidas de monitoreo y control social sobre la aplicación en los países de los estándares ambientales internacionales. (No. 474)
k. Defender el derecho de las futuras generaciones a recibir un mundo habitable y no un planeta con aire contaminada. (No. 471)

EDUCAR Y PROPONER
l. Introducir en las escuelas una educación a la responsabilidad ecológica. (No. 471)
m. Hacer descubrir el don de la creación, educando para un estilo de vida de sobriedad y austeridad solidarias. (No. 474)
n. Buscar un modelo de desarrollo alternativo integral y solidario. (No.474)
o. Empañar nuestros esfuerzos en la promulgación de políticas públicas y participaciones ciudadadanas, que garantizan la protección, conservación y restauración de la naturaleza. (No. 474)
p. Establecer entre las Iglesias locales un modelo de desarrollo que privilegie a los pobres y sirva al bien común, en Amazonia (y en todas partes). (No. 474)

Pocas veces la Iglesia Latinoamericana ha propuesto tantas tareas múltiples y concretas a los que en nombre de la Iglesia y como personas y grupos con compromiso social, quieren ponerse al servicio de la sociedad. Es que la defensa y el cuidado del medioambiente es tarea de todos.

viernes, 23 de mayo de 2008

La Opción Por La Madre Tierra: ¿Qué Está Pasando?

xGilberto Pauwels omi, retoma el documento de Aparecida (mayo 2007), lo analiza y nos invita a reflexionar sobre sus orientaciones y recomendaciones ecológicas para la iglesia y la sociedad.

" 'Nuestra hermana la madre tierra' es nuestra casa común y el lugar de la alianza de Dios con los seres humanos y con toda la creación. Desatender las mutuas relaciones y el equilibrio que Dios mismo estableció entre las realidades creadas, es una ofensa al Creador, un atentado contra la biodiversidad y, en definitiva, contra la vida." (No. 125)

Eso es lo que afirmaron los obispos de América Latina, hace un año, cuando estaban reunidos para formular orientaciones y recomendaciones para la Iglesia y todo nuestro continente (Aparecida - Brasil, mayo de 2007).

Tal vez no se puede hablar plenamente de una verdadera "opción". Las inquietudes ambientales se presentan como desafíos de atención a nuevos problemas en la situación actual, y no tanto como un nuevo enfoque ecológico y cultural desde donde se lee toda la realidad. Los recursos naturales y culturales, la biodiversidad y la diversidad cultural no son adoptados como puntos de partida del análisis global. Sin embargo, no se puede negar que la Iglesia - también a nivel universal - considera la problemática ecológica y su relación con "los pueblos originarios de América" (No. 125) como prioritarios.

RESPETO A LA NATURALEZA
Para la Iglesia Latinoamericana y del Caribe respetar la naturaleza implica tres dimensiones: 1. "promoción de una ecología humana abierta a la trascendencia"; 2. "solidaridad con la generación presente y las futuras"; 3. "justicia distributiva respetando el desarrollo sostenible". (no. 126) Todavía estamos lejos de eso: "Aunque hoy se ha generalizado una mayor valoración de la naturaleza, percibimos claramente de cuántas maneras el hombre amenaza y aún destruye su 'hábitat' ". (No. 126)

LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES
El documento conclusivo de Aparecida menciona, como una de las mayores amenazas para el derecho a una vida digna y sana, la falta de respeto de parte de las empresas transnacionales para con las poblaciones locales. "Las industrias extractivas internacionales y la agroindustria, muchas veces, no respetan los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de las poblaciones locales y no asumen sus responsabilidades. Con mucha frecuencia se subordina la preservación de la naturaleza al desarrollo económico, con daño a la biodiversidad, con el agotamiento de reservas de agua y de otros recursos naturales, con la contaminación del aire y el cambio climático." (No. 60)

DERECHO DE DECISIÓN
Las primeras víctimas de la falta de respeto para la naturaleza son los pueblos originarios, que han perdido el derecho de decisión sobre sus riquezas naturales. "En las decisiones sobre las riquezas de la biodiversidad y de la naturaleza, las poblaciones tradicionales han sido prácticamente excluidas. La naturaleza ha sido y continúa siendo agredida. La tierra fue depredada. Las aguas están siendo tratadas como si fueran una mercancía negociable por las empresas." (No. 84)

ROBO DE CONOCIMIENTOS
No solo se destruye los ecosistemas que dan vida a los pueblos originarios, además se les roba sus conocimientos sobre estos recursos. "América Latina es el continente que posee una de las mayores biodiversidades del planeta y una rica socio diversidad, representada por sus pueblos y culturas. Éstos poseen un gran acervo de conocimientos tradicionales sobre la utilización sostenible de los recursos naturales, así como sobre el valor medicinal de plantas y otros organismos vivos, muchos de los cuales forman la base de su economía. Tales conocimientos son actualmente objeto de apropiación intelectual ilícita, siendo patentados por industrias farmacéuticas y de biogenética, generando vulnerabilidad de los agricultores y sus familias que dependen de esos recursos para su supervivencia." (No. 83 y 67)

LOS HIELOS, EL AGUA Y LA SELVA
Las exigencias de nuestro continente frente a "la creciente agresión al medioambiente", forman parte de una problemática global, que incluye el retroceso de los hielos, el calentamiento global y los cambios climáticos. (No. 86-87) Nosotros sufrimos y sufriremos por "el estilo de vida no sostenible de los países industrializados". Gracias a nuestros acuíferos abundantes y grandes extensiones de territorio selvático, "damos gratuitamente al mundo servicios ambientales que no son reconocidos económicamente." (No 66) Para responder como cristianos y personas con compromiso social a estos y otros nuevos problemas, el documento de Aparecida contiene una serie de sugerencias concretas, que se explicará en el próximo artículo.

martes, 6 de mayo de 2008

La Lluvia y El Viento

Cuentan que antiguamente,
el viento tenía sus hijos,
y dicen que a sus hijos les hacia
dormir en las quebradas,
luego la lluvia al llegar intensamente,
del cerro dejó completamente inundada
la superficie en donde estaban.

Así mismo, dicen
las quebradas estaban repletas de agua,
llevando a sus hijos
del viento a lugares muy alejados.

En la actualidad,
cuando la lluvia se presta
a llover,
el viento de otro lado se
contradice con gran fuerza
de polvareda.
el odio es para siempre, dicen.

Proyecto de experiencia educativa “Producción de texto “
2005 dirigido por la Lic. Dilma Julieta Veizaga Vargas y por el Lic. Daniel Hector Careaga Flroes

miércoles, 16 de abril de 2008

EL RÍO SAN JUAN DE SORA SORA

El río San Juan de Sora Sora, se forma por la confluencia de las aguas que bajan por el río Santa Fe y el río Huanuni, ambos ríos pasan por los centros mineros del mismo nombre.

Por las características de las descargas que arrastra el río Huanuni y el río Santa Fe, principalmente por la alta concentración en metales pesados (expresadas en un pH ácido de 2.5), el agua de este río no es potable y constituye una fuente de riesgo para la salud de la población que en tiempos ancestrales vivía de esta aguas.

Acumulación de sedimentos
Debido a la topografía de la zona, los sedimentos generados por las operaciones mineras, asentadas en sus riveras, son arrastrados a las comunidades aguas abajo alcanzando espesores de hasta 1.4 metros de residuos mineros acarreados por el río durante toda la historia minera de la región, constituyéndose toda la cuenca baja, a decir de los habitantes, en el dique de colas de las operaciones mineras del sector.

Consecuencias de la Contaminación
Las consecuencias de la contaminación minera son innumerables. Entre ellas podemos mencionar: la alta degradación de los suelos que ocasiona la muerte de plantas y la desaparición de algunas especies endémicas, la acelerada contaminación de los ríos que ocasiona la muerte de animales y la aparición de enfermedades en los habitantes de las comunidades y muchas otras mas.

Nuestros ríos se mueren
Miles de toneladas de residuos mineros son arrojados cada día a nuestros ríos, ocasionando la muerte de animales y plantas en su recorrido y, peor aun, ocasionando la muerte lenta de nuestro legendario lago Poopó.

Debemos luchar para que la protección de nuestros ríos se reconozca como prioridad nacional y que la contaminación de estos sea penalizado, ya que no solo se destruye todo el ecosistema circundante también se atenta contra nuestras vidas.

Podemos empezar considerando que ese vaso de agua que hoy bebemos nace de nuestros ríos, que ese aseo diario al que accedemos casi sin darnos cuenta, es un regalo de la Pachamama porque comparte parte de su sangre con nosotros. Si no hacemos nada por proteger nuestros ríos, que son la única fuente de agua dulce que tenemos, nos encontraremos igual que millones de personas para los que tomar un vaso de agua dulce es una utopía y, mas aun, que es muy posible que, si no hacemos algo al respecto, eso mismo les suceda a nuestros hijos, a nuestros nietos o a nosotros mismos, en algunos años.

Jóvenes Ecologistas – CEPA